”NO ESTAMOS HABLANDO SOLO DE HISTORIA, SINO DE UNA TENSIÓN COSTANTE ENTRE DOS FORMAS DE ORGANIZAR LA VIDA”. Conversamos con Serelem Lanza

En las últimas dos décadas, en América Latina hemos pasado por un proceso de luchas sociales para conseguir autonomía e independencia sobre nuestros territorios. Sin embargo, en los últimos años, el avance no solo de discursos coloniales sino también de intervenciones militares ha significado un retroceso para los derechos y la independencia que se había conseguidos en la región. Serelem Lanza nos comparte su visión del panorama geopolítico y las causas históricas de esta respuesta violenta de los poderes occidentales sobre el sur global.

“Si uno mira más profundo, se da cuenta de que no es solo una repetición política y económica, sino algo mucho más complejo, casi como un tejido. En la historia de nuestra región esto no empieza con lo que hoy se está discutiendo, por ejemplo en Bolivia, con las repúblicas, sino mucho antes, con nuestros pueblos que ya tenían formas propias de entender el mundo, la comunidad y la tierra.

La conquista española no fue solo una ocupación militar, sino la instalación de un sistema basado en la extracción de riquezas, la plata, el oro, las tierras, el trabajo indígena. Desde ahí podemos entender que América Latina quedó integrada al mundo como proveedora de recursos. Sin embargo, este sistema no funcionó solo por la presencia de potencias externas. También existieron sectores, los intelectuales, los económicos, los políticos, que de distintas formas fomentaron esos intereses externos y se insertaron en nuestras sociedades.

Al mismo tiempo, una lectura histórica muestra que América Latina ha vivido momentos de fuerte búsqueda de autonomía. Las luchas de independencia, los proyectos del siglo XX y los intentos de integración regional evidencian que no es solo una historia de subordinación, sino también de resistencia. Por ejemplo, la resistencia indígena no ha sido solo rebelión, sino también el intento de sostener formas de vida, otras relaciones con la Pachamama, con el equilibrio. Ese hilo no desaparece, sigue presente, a veces más visible y muchas veces, como ahora, silenciado.

Incluso los procesos más radicales muestran que cuando la autonomía se profundiza, el sistema global reacciona con fuerza para contenerla y termina destruyéndola; un claro ejemplo es el de Haití.

Entonces, en este momento no estamos hablando solo de historia, sino de una tensión constante entre dos formas de organizar la vida: una ligada al control, la extracción y el poder externo, y otra vinculada a la comunidad, al territorio y a otra forma de entender la riqueza. Hoy, esta tensión se hace mucho más presente y se expresa en las decisiones políticas, en los modelos económicos y también en la forma en que nos percibimos como sociedad…”

Escucha la conversa completa con Serelem Lanza: