La Casa Kusisiña es un espacio que trabaja con niños, niñas y adolescentes con discapacidad y dificultades de aprendizaje en la ciudad de El Alto, en el Distrito 8, en la zona de Senkata. Estamos trabajando en este distrito desde 2020. Actualmente contamos con servicios educativos. Tenemos un programa de apoyo escolar, Wara warita; un centro infantil inclusivo, Wawa Taki; servicios de especialidades como fonoaudiología, psicología y pedagogía; un taller de arteterapia; también un club de ajedrez inclusivo, y estamos trabajando con un comedor escolar aquí, en el Distrito 8.
El 9 de agosto nosotros realizamos una caminata y una feria educativa aquí, en el Distrito 8, puesto que ese día se conmemora el Día de la Solidaridad con las Víctimas de Agresión Sexual hacia Niños, Niñas y Adolescentes. Esta actividad, este movimiento, se viene realizando desde 2006 con Brisa, sobreviviente de violencia sexual en la ciudad de Cochabamba, mediante caminatas por las calles de esa ciudad.
Posteriormente, mediante la Resolución Prefectural N.º 346/2006, el 9 de agosto fue declarado oficialmente como el Día de la Solidaridad con las Víctimas de Agresiones Sexuales y en Contra de la Violencia Sexual hacia Niñas, Niños y Adolescentes. Esta lucha y esta caminata se consolidaron a nivel nacional y se aprobó la Ley N.º 3773, estableciendo el 9 de agosto como el Día de la Solidaridad.
Nosotros realizamos esta actividad desde 2022 como parte de este movimiento, de la Campaña del 9 de agosto, puesto que la Casa Kusisiña trabaja en atención primaria, es decir, en la prevención del abuso sexual en las unidades educativas, principalmente con niños y niñas con discapacidad.
Actualmente, si bien hay leyes que protegen a los niños y niñas frente a este abuso, lamentablemente estamos atravesando esta problemática desde la raíz, desde las familias. Todos los días se escuchan casos de violencia y de abuso sexual. Lo que más nos llama la atención es la violencia sexual incestuosa que se está dando dentro de las familias. Actualmente, en la mayoría de los casos, cuando vemos que son niños con discapacidad, en algunos casos se hacen pactos familiares para proteger a los agresores.
Muchas veces esto ocurre por la vergüenza, el miedo, el temor a que no le crean al niño o a la niña. Hay una revictimización de los niños, niñas y adolescentes. Existe mucha desigualdad en la parte judicial y en el uso del poder. Entonces, si bien tenemos leyes, no se están cumpliendo en su cabalidad para la protección de las víctimas. Por eso la Campaña del 9 de agosto es una movilización colectiva y un símbolo de unidad para combatir esta violencia.
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