Respecto a qué ha significado la maternidad para mí, siento que ha sido un volver a ver el mundo y la vida desde otro lugar, desde otros ojos, el deseo de poder salir adelante, de superar los obstáculos, de encontrarle otra vuelta a las cosas. Creo que ha sido un aprendizaje y sigue siendo un aprendizaje de la maternidad, esta inspiración de poder levantarse una y otra vez. ¿Qué significa para mí ahora? Para mí sigue siendo ahora un eje central en mi vida y también en mi identidad, pero que me ayuda a conectarme con otras partes de mí misma (…)
Podría empezar diciendo que mis dos hijas han sido deseadas, las he pensado y soñado. Entonces la maternidad fue un estado deseado y buscado.En algún momento no he entendido por qué quería ser madre, pero luego ya es como dos mandatos que están adentro y en realidad ha sido una respuesta a este mandato del ser mujer. A pesar de ello, no sabía cuán difícil iba a ser ser madre. Cuando me embaracé, me decían que mi vida iba a cambiar y que ahora todo tenía que girar en torno a mi hija, sobre todo mi primera hija. Entonces mi pelea fue no cambiar, seguir haciendo las mismas cosas, hacer todo lo que hacía, pero claro, cargándola y eso cansa el doble. No solamente son las noches sin dormir, son las enfermedades, las incertidumbres, los miedos, las precariedades, todas esas cosas que condicionan y definen la maternidad. Entonces, ¿qué significa la maternidad ahora? Mirándolo en retrospectiva, la maternidad es un permanente estado de alerta. Es mucho trabajo, nunca haces lo suficiente y sin embargo siempre haces más de lo que puedes. Es un estado de insatisfacción y tensión permanente. Piensas que lo más difícil son los primeros años, cuando están chiquitos o cuando los primeros meses, cuando no duermen mucho, y luego aparece la escuela y ahí ya todo se complica, porque además es todo el mundo social abierto. Y claro, te vas adaptando a eso y después viene la adolescencia y ahí sí, muchas veces hemos hablado con otras mamás que tenemos que hacer un grupo de autoayuda de madres de adolescentes. Esa es otra historia.
Y ahí en ese proceso se te va la vida realmente. En mi criterio, para maternar tienes que tener al menos dos condiciones básicas, seguridades materiales y seguridades afectivas. Las seguridades materiales son todo aquello que te permite tener cierta estabilidad, un hogar, un sitio donde vivir con dignidad, trabajo, dinero, que te permita costear las necesidades básicas sin tanto estrés. Es decir, toda esa materialidad que nos sostiene en la cotidianidad. Y segundo, la seguridad afectiva, que es tener este grupo de apoyo emocional, real. Es decir, se minimiza mucho la salud mental de las mujeres cuando maternamos y eso pasa porque se supone que es natural ser mamá y no es tan cierto. Entonces es importante contar con un grupo, sea de amigas, sea de familia, en el mejor de los casos la pareja, que te den y que te acompañen en el profundo cambio que significa la maternidad tanto para el cuerpo como para la mente. Las mujeres, cuando estamos embarazadas, estamos invadidas y claro parece tan normal, pero no lo es. Y cuando nos deshabitan es un proceso entre lo hormonal y psicológico que igual es fuerte. Entonces esas dos condiciones son importantes (…)
¿Qué ha significado la maternidad para mí y qué significa ahora? En mi caso la maternidad, habría que definir lo que entendemos por maternidad. Me parece que la maternidad como concepto es un concepto patriarcal en el sentido de que la idea de que maternar o criar es responsabilidad de quien pare, pues no estoy de acuerdo con eso. Pero para mí la maternidad siempre ha sido algo presente en mi vida por cuestiones como algo heredado y algo dado, pero nunca era una maternidad entendida dentro de un contexto de núcleo. Pero no había una familia, era yo. Y ahora la maternidad, la crianza, sobre todo para mí, es algo que sigue sin estar atado a un núcleo familiar, porque no creo, si hay algo en lo que tengo profunda claridad es en la invalidez del núcleo familiar. Pero la maternidad o la crianza es algo que sí tiene que ser colectivo y colaborativo y yo lo concibo dentro de una comunidad de mujeres.
Creo que la crianza es algo que se organiza entre mujeres, no todas ellas madres, y ahí yo le doy un lugar importante a las tías, aquellas mujeres que no son necesariamente vinculadas por sangre, pero que tienen un vínculo con las guaguas en la crianza tan importante como el de las madres y que le dan a la guagua una perspectiva de mundo mucho más amplia y mucho más enriquecida. Entonces para mí la maternidad, la crianza es algo colectivo, pero algo que acontece entre mujeres. Mujeres que algunas de ellas son madres en el sentido de que han parido a las guaguas y otras son co-criadoras, son tías y son parte de la comunidad extensa que cría a esa guagua y que cría en el sentido de que alimenta el espíritu, alimenta en la parte física, pero también alimenta el espíritu. Creo que hay mucha influencia de muchas distintas (…)
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