Se dio toda esta movilización social impresionante, de creatividad, de mucha poesía. Los combos de artistas, ilustradores, sacaron cantidad de imágenes. Los grupos de artistas también acompañaron con su música, con canciones que fueron compuestas en ese contexto y que tuvieron una importancia tremenda en este momento. También hubo esfuerzos autogestionados para conseguir los recursos para que la gente pudiera salir a votar.
Entonces, todo ese esfuerzo logró remontar tres millones de votos más para la segunda vuelta, pero no fueron suficientes para haber ganado. También hay que decir que la campaña no fue una campaña limpia. La campaña de Abelardo de la Espriella fue una campaña sucia, plagada de mentiras, con mucho dinero comprando votos, con el apoyo del sector empresarial en el país, pero, sobre todo, con el apoyo de los Estados Unidos. Y esto, por supuesto, hizo que hasta hoy muchos sepamos que, si no hubiera sido así, hubiéramos ganado, o ganamos.
Realmente ganamos, pero, obviamente, entrar ya en el debate de si nos quedábamos o no reconociendo resultados, creo que no era el punto. En este momento, la izquierda llegó unida, desde todos los sectores. El movimiento social no se separó de Petro durante este gobierno, acompañó el esfuerzo por las reformas sociales y votó consolidadamente por Cepeda. Fueron votos limpios, desde la decencia, la coherencia y la ética. Nuestro candidato no quiso jugar a la campaña espectáculo, que hoy es reclamada por algunos sectores que hubieran querido que el candidato hubiera entrado en esa lógica.
En esta campaña electoral la agenda ambiental tuvo un papel importante. Temas como el agua, los páramos y la preocupación frente al fracking. La gente salió, y eso se veía en los esfuerzos autogestionados, creativos, en los afiches, en las consignas, en los cantos que reclamaban el respeto por la vida. También hay que decir que eso tiene que ver con un gobierno que puso como centro elementos como «Colombia, el país de la belleza, Colombia, un país que defiende la vida», y que tuvo una narrativa y algunas políticas que estuvieron en coherencia con esa apuesta por la vida….
Hay que decirlo también: el presidente Petro hizo un proceso pedagógico importante para politizar una sociedad que había estado dormida, políticamente, en los debates. Hoy la gente discute en la calle, habla de política, lo dice sin miedo. Hay sectores que antes no se atrevían a opinar. Yo creo que eso se siente, y se siente también recogido en los esfuerzos que se hicieron para que los sectores menos favorecidos durante los últimos años pudieran acceder a ciertos derechos, como la reforma agraria, como el salario vital, como los debates sobre las pensiones, el bono pensional para los mayores y otra serie de esfuerzos sociales que se lograron, a pesar de la gran resistencia que este gobierno tuvo por parte de los medios, por parte de los sectores empresariales y por parte de las élites políticas que han gobernado históricamente este país…
Continúa escuchando la conversa con Tatiana:
