BALOTAJE EN COLOMBIA: “LA CAMAPAÑA LA HIZO LA GENTE DE MANERA DESCENTRALIZADA, SERÁ UNA SEGUNDA VUELTA MUY REÑIDA, PERO IVÁN CEPEDA GANÓ LA CALLE Y SOBRE TODO A LOS JÓVENES”. Conversamos con Alejandro Mantilla

La segunda vuelta está muy apretada. Yo espero que sea una elección que se defina por pocos votos. No creo que a los niveles que vimos hace poco en la hermana República del Perú, pero sí con un nivel de competitividad muy alto. Se nota que la campaña de Iván Cepeda, que es el candidato defensor de derechos humanos, apoyado por la coalición de izquierda, ha hecho bastantes ajustes en su estrategia electoral y de comunicaciones, lo que parece estar movilizando a bastantes sectores juveniles y de indecisos. Y por otro lado, la campaña de Abelardo de la Espriella ha reforzado su apoyo con dos sectores políticos más tradicionales, pero sobre todo con una evidente alineación con el gobierno de Estados Unidos.

Entonces aquí tenemos dos proyectos muy diferentes, incluso en su manera de hacer campaña. Una campaña como la de la Espriella, muy ligada a los intereses de Estados Unidos y al poder político más tradicional, y otra campaña mucho más descentralizada, con iniciativas juveniles y con un mensaje de esperanza y de continuidad también con el actual gobierno.

La incidencia de Estados Unidos es notoria y los votantes de la Espriella, como ocurre con buena parte de la derecha de América Latina y con la derecha de Estados Unidos, están dispuestos a perdonar lo que haga Donald Trump, Marco Rubio y su séquito. Este es un momento donde hay un riesgo para las libertades y los derechos en Colombia, como está ocurriendo en buena parte de nuestros países en América Latina.

Esta injerencia puede tener una consecuencia, sobre todo con los sectores que hoy están indecisos o con los sectores del llamado centro político. En esta elección ha habido dos candidaturas que vienen del llamado centro: Claudia López y Sergio Fajardo.

Claudia López ya ayer se adhirió a la candidatura de Iván Cepeda, pero Sergio Fajardo no lo ha hecho y es posible que un sector de sus votantes rechace tanto la injerencia de Estados Unidos como lo que representa ese proyecto cultural.

Hoy podemos hablar del trumpismo como proyecto global y, en ese orden, tenemos con De la Espriella un trumpismo a la colombiana, que no es simplemente un proyecto de gestión del Estado. Es un proyecto cultural, un proyecto contra los derechos, contra los pueblos, contra los movimientos indígenas, contra las mujeres, contra la diversidad sexual y contra la izquierda. Eso podría movilizar un poco el voto de los indecisos.

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