Mariluz: El 5 de abril hemos sufrido agresiones fuertes. Ha sido muy fuerte. Y el 20 de mayo ocurrió de igual forma. La misma empresa se ha declarado empresa privada, como es el caso de Salvada Sociedad Colectiva. Anteriormente se llamaba Avicaya Limitada. Desde 2011 estas empresas están trabajando sin el contrato administrativo minero que les otorga la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM). O sea, esto es de conocimiento del Estado.
Pero, a pesar de todo esto, se ha dado la osadía de subcontratar a otra empresa. Esta empresa es la que está trabajando a cielo abierto. Está entrando a parcelas cultivables y a áreas de pastoreo común de la comunidad, donde ha ingresado avasallando, con agresiones, con dinamitazos, con persecución y con hostigamiento. Prácticamente nos han detenido en el lugar, nos han hecho denuncias y demás. Yo he estado ahí y he presentado la denuncia ante Medio Ambiente junto con la comunidad.
Franz: La situación en la comunidad es un poco crítica. La realidad es que todo esto no ha empezado solo el año pasado. Como el sector es mineralizado, ya hemos tenido los primeros roces con el sector minero desde el 18 de marzo de 2022, con el Sindicato Minero Cultural. En ese momento no se llegó a un entendimiento y las autoridades hicieron caso omiso a los reclamos. Se quedó ahí.
Posteriormente, el 5 de abril de 2024, ocurrió algo todavía más grave, porque fue cuando empezó la explotación a cielo abierto en nuestro sector, sin que nadie la autorizara y habiendo agresiones y demás. Hay que recalcarlo, nuestra comunidad ha estado dividida por sectores, por identidades encontradas dentro de nuestro territorio, pero aun así nadie aprobó que iniciaran esos procesos. Ha sido una explotación a cielo abierto y, aun así, la han continuado realizando.
Hubo una primera consulta previa, la cual nosotros rechazamos rotundamente e hicimos notar las observaciones que teníamos. Sin embargo, en vez de incorporar esas observaciones, nos presentaron un proyecto, que se hará público el día miércoles de la siguiente semana. Consta de 42 hojas y plantea un proyecto más de carácter social.
Muchos conocen la historia del Cañadón. Hay dos sindicatos que quedaron desde el momento del abandono de las empresas Orlandini y Avicaya. Son los sindicatos que se quedaron a trabajar como ellos mismos se denominan: autogestionarios. Ellos presentan un plan de trabajo para su contrato ambiental donde no mencionan nada de la explotación a cielo abierto. Señalan que son gente pobre, humilde, que no tienen fondos para trabajar y que las labores que realizan en interior mina no van a afectar ambientalmente, entre otras afirmaciones.
No obstante, por más que sea una operación pequeña, todo contrato minero debe contener lo que exige la normativa para cualquier empresa, grande o pequeña: la remediación ambiental, la adecuación ambiental, diques de colas y demás aspectos. Nada de eso aparece en su propuesta de proyecto.
Me extraña que todavía traten de tomarnos por tontos, diciéndonos que están cumpliendo con lo que exige el ministerio. Nosotros hemos presentado cuatro o cinco notas exigiendo que den a conocer incluso su manifiesto ambiental. Vino una auditoría de la Contraloría y, en el informe preliminar, ya se indicó que ninguna actividad dentro del sector cuenta con su manifiesto ambiental. Han iniciado el trámite, pero nunca llegaron a concretarlo ante las instancias correspondientes.
Continúa escuchando la conversa con Franz y Mariluz:
