¿De qué hablamos cuando decimos agroecología en el país y por qué podemos pensarla como una forma de resistencia frente a la depredación agroindustrial? Maurizio Bagatín nos comparte su mirada de la agroecología como un lugar importante de enunciación y escucha de la tierra.
Actualmente hay una estrategia nacional de agroecología, una incidencia política, sobre todo es importante siempre estar presentes, atentos, vigilantes sobre los avances o los retrocesos en cuanto a estrategias políticas departamentales por parte del gobierno central y también de los gobiernos departamentales.
La agroecología no es compleja, la agroecología es la agricultura de hace años atrás, de lo que nuestros campesinos hace años llamaban agricultura natural simplemente. Ahora le estamos dando los correctos términos, como vale en el tiempo, en el espacio, pero es lo que ellos conocían como la agricultura natural, que venía respetando los ciclos biológicos, lo que yo llamo siempre el tiempo histórico, el tiempo biológico, consultando a los más ancianos, en Neymar le llaman los yapuchiri, son los alcaldes de campo, los que antes aconsejaban si era bueno para sembrar con esta luna o si había que esperar, aconsejaban ir al río a mirar el cielo bajo unas piedras, escuchar algunos animales o el viento, todos esos bioindicadores que aconsejaban la comunidad en cuanto a la siembra, las cosechas y a los cultivos más indicados para la temporada.
Actualmente el cambio climático y diferentes otros factores, también la tecnología, están cambiando completamente las estrategias y también la forma de cultivar en muchos lugares. Vemos que en el altiplano la quinoa ya no es cultivada como antes, se volvió un cultivo intensivo, lamentablemente ha desplazado algunos otros cultivos, la asociación, sobre todo el cultivo, la tenencia de algunos animales y en el oriente ya vemos que la avanzada de lo que son las grandes extensiones de nuevos cultivos como la soya, el maíz, el algodón y otros cultivos están siendo manipuladas con semillas ya modificadas genéticamente.
La agricultura está cambiando y, a pesar de todo esto, tenemos datos que nos consuelan: seguimos teniendo un 60, 65 hasta 70% en algunas zonas de campesinos que son los que nos están dando nuestra alimentación, o sea, alrededor del 70% de la producción agrícola que va en nuestras mesas, nuestros mercados, realmente está producida por ellos, al contrario del 30% que solo abastece esta gran industria del monocultivo que está destruyendo también nuestro medio.
