LA ORGANIZACIÓN COLECTIVA FEMINISTA COMO POSIBILIDAD FRENTE A LA NECROPOLÍTCA. Conversamos con Silvia Fernández

Las causas del incremento de la crueldad y del incremento de la cantidad, no es cierto, es la agudización de esas formas de exterminio que supone la implementación, la implantación de estos procesos de la política sionista de ejercicio del poder a nivel mundial. Lo que se está produciendo en Gaza, en Cuba, que es la cuestión de la masacre de pueblos enteros, es lo que está pasando con nosotros. Y que la masacre, el exterminio hacia las mujeres no son casos. Ahí me preocupa a mí cuando hablamos de casos de violencia, cuando decimos casos los individualizamos, es como que de la ley, pero no es así. Fueran diecinueve feminicidas que han roto la norma y no es así, o sea, es la norma que nos vulneren los derechos, que nos maten, que sobre eso se construye este sistema. Y nuevamente, agarrando lo que dice Rita Segato, y la expresión de esa dueñidad que hay sobre nuestros cuerpos, como nuestros cuerpos no son cuerpos de varón y mucho menos de varón blanco, como es en nuestro caso, entonces están sujetos al dominio total y están sujetos a la apropiación. Entonces es el conjunto de la sociedad que se siente dueño, dueña de nuestros cuerpos.

Sí, solamente diecinueve casos estuvieran rompiendo la norma. Cuando se hace la ley tres cuarenta y ocho también tiene que ver por eso que acepta este Estado hacer la ley tres cuarenta y ocho, porque entiende el Estado que tiene que regular de alguna manera el comportamiento de la sociedad y te dice bueno, ok, no voy a permitir, por ejemplo, feminicidios, pero no va a permitir que se expresen, que sean públicos, porque lo que sí permite es que mantengan las construcciones patriarcales que producen justamente los feminicidios. Entonces hay que hablar, yo creo que más que hablar de los diecinueve casos, porque lo individualiza, hay que hablar del efecto de esta necropolítica y la dueñidad sobre nuestros cuerpos y cómo eso estamos viviendo ahora.

Y claro ejemplo fue el tema de la marcha, como tú dices, en el caso de Cochabamba, hasta les pusieron vallas. Aquí en La Paz, en la marcha de La Paz, por ejemplo, que antes hacía la policía ayudarnos a cerrar calles, conducir el tráfico por otro lado, hoy no lo hicieron, y más bien apoyaron también esa actitud beligerante de rechazo hacia la denuncia que hacemos, de parte de ese rechazo de parte de la ciudadanía, de parte de los choferes, la gente que estaba en los micros, en los taxis, de las mismas mujeres.

Estaban viendo por un momento interrumpida esa normalidad a la que tanto se aferran. Y de ahí estamos mucho más desprotegidas. Si bien la policía no nos cuida los espacios, nos mata, asesina. Pero el cuidar sus espacios, el hacer prevalecer que las paredes valen más que nuestras vidas, es una agresión mayor también que hemos sentido en esta marcha y eso es la puntita del pañuelo de lo que estamos viviendo, es una muestra muy pequeñita de que ya ni podemos salir a la calle, manifestarnos, protestar. Si nos matan porque somos mujeres, ahora dentro de poco qué nos van a matar, porque somos mujeres blancas en la calle, porque no somos mujeres blancas y estamos en la calle.
Estamos viendo este incremento de esta necropolítica y la violencia en esta necropolítica, creo que no lo podemos dejar, que no se pongan de lado estas expresiones y no solamente pensar en que son diecinueve casos. Efectivamente, son diecinueve terribles asesinatos contra mujeres (…)

¿Qué están ocultando esos diecinueve casos? ¿Cuántos más están ahí? ¿Cuántos más están en la carpeta de los jueces, sin catalogarlos como feminicidios? Entonces, creo que hay que también seguir reflexionando en esta cuestión de a quién le damos el poder para decir si es un feminicidio o no. La generación de la riqueza, para ponerlo en simple, surge a partir del trabajo no pagado, de la confiscación de las rentas, o de salarios bajos. Entonces ahí van acumulando. Y también de la explotación de la naturaleza, de la explotación extractivista, asesina, brutal y todo eso. De eso siempre hemos sabido que el capitalismo actúa así, y que a partir de eso, por eso decimos siempre que hay un rico, una rica, hay sudor y lágrimas y sangre por detrás. Es porque está agendado en la explotación.

Pero hay una diferencia ahora que está mostrándonos que estamos en un ciclo de barbarie total en la humanidad. Quizá pensamos, al menos yo tenía la idea de que la barbarie era que vuelves a la edad de piedra, digamos, pero no. La barbarie ahora está dada porque la forma de acumulación es el genocidio. Esa es la forma central de acumulación ahora. Están matando de hambre a Cuba. No tienen agua, no tienen luz, en pocos días más se corta el suministro de agua, porque no hay energía para que eso funcione. Y ni qué decir de Gaza, o cualquier otro país al cual se les da la gana de invadir y lo hacen y listo.

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