“ENTOMOLOGÍA DEL MIEDO” DE ROSS AMILS: POEMAS QUE RESIGNIFICAN LO PEQUEÑO-MONSTRUOSO Y HABITAN LA ESCRITURA COMO PROCESO COLECTIVO. Conversamos con Ross Amils

El poemario Entomología del miedo de Ross Amils se presentó este 4 de junio en la Feria Internacional de Libro de Santa Cruz. Fue editado por la editorial independiente Ascendente, a cargo de Gabriela Barrientos, e ilustrado por Lorena Castellón. Esta semana escuchamos a la autora del libro:

Esta criatura viene de un proceso largo. Creo que la escritura siempre es compleja y, por suerte, también nos lleva por lugares personales y nos acompaña en diferentes momentos de la vida. Este es un libro cuyo origen tiene que ver con mi capacidad reproductiva, de haber hecho una criatura humana, y con todas las reflexiones que me surgen en torno a eso, en torno al tema de la maternidad. Pero no habla de la maternidad como tal, no sé si la gente lo entenderá así, sino de la capacidad que tenemos de crear vida como seres.

Particularmente me fijo en los insectos y en cómo ellos también se relacionan con su vida, con su reproducción y con el proceso de lo que es existir. Yo creo que la poesía siempre tiene una obsesión por los insectos. Sé que en los últimos años se han publicado, solo en Bolivia, por lo menos tres poemarios de insectos, si no cuatro, que yo conozca; seguramente hay más.

Es siempre un tema fascinante: lo pequeño y, entre comillas, monstruoso. Entonces, yo creo que es un libro que explora esa monstruosidad, la monstruosidad de tener la capacidad de reproducir nuestro cuerpo y generar otro. También explora las dudas, los miedos y los terrores que eso implica. Por lo menos yo lo he escrito desde ahí, pero lo hermoso y lo bonito de la literatura es que cada quien la hace suya y le dará sus propias lecturas.

Por un lado, creo que la poesía nos salvará y es mi tabla de esperanza. Además, me gusta entender la poesía y la escritura como un acto colectivo. Entonces, para mí, y para aquellas con las que puedo juntarme para escribir y leernos, poder crear textos o crear manchas de tinta sobre papel que significan cosas que otras personas pueden interpretar, es un acto de resistencia. Es una forma de acuerpamiento y también de sacar algo de una misma, compartirlo con otras y ver qué sale de ahí.

Generar diálogos, generar conversaciones, conversaciones que pueden tener múltiples formatos, no necesariamente de viva voz, como estamos haciendo ahora, sino también a través de la lectura, de la distancia y del tiempo. Entonces, para mí ha sido un proceso rico, no exento de dificultades. Creo que la dificultad más grande siempre ha sido el miedo a pensar que otras personas podrían querer leer lo que yo he escrito, y superar ese miedo para publicar mi primer libro.

En ese proceso también he estado siempre acompañada de otras, a las que animar a escribir, porque creo que es un miedo que las mujeres tenemos muy instaurado: que somos capaces de crear vidas, pero no de crear y criar criaturas de otra índole, artística o reflexiva, y siempre nos sentimos insuficientes. Entonces, atravesar ese miedo, y atravesarlo de la mano de otras que también han estado en ese proceso.

En ese sentido, el libro va con esa reflexión que para mí es tan importante: crear literatura no es un acto solitario. Puede tener momentos de soledad, y la soledad está bien, la abrazamos, pero no es un acto solitario, sino más bien un acto colectivo, comunitario, de puesta en común. Y eso creo que es algo más que el arte nos da en estos tiempos oscuros.

Continúa escuchando la conversa con Ross: