Cuando se habla de los primeros ingresos al TIPNIS, se hace referencia al proceso de colonización iniciado entre 1975 y 1977 por productores de hoja de coca en la zona que hoy se conoce como Polígono 7. Esta colonización se intensificó en la década de 1980, vinculada a la producción de coca destinada al narcotráfico, y dio lugar a procesos de avasallamiento que las comunidades indígenas no pudieron detener.
Como respuesta, las comunidades del TIPNIS y del Bosque de Chimanes protagonizaron en la década de 1990 la primera Marcha Indígena por el Territorio y la Dignidad. A partir de esa movilización, el gobierno de Jaime Paz Zamora emitió decretos de reconocimiento territorial para varios territorios indígenas, entre ellos el TIPNIS, el Territorio Indígena Multiétnico y el Territorio Indígena Chimán.
Sin embargo, esos reconocimientos no frenaron los procesos de ocupación. La expansión de los asentamientos continuó, especialmente por la rentabilidad de la coca en esa región. A comienzos de los años 2000 se consolidaron los planes de manejo del TIPNIS, que además es un parque nacional y un área protegida, y se definió la titulación individual para productores de coca únicamente dentro del Polígono 7, mientras algunas comunidades solicitaron ser tituladas como comunidades indígenas e incorporarse al territorio colectivo. De ese proceso surgieron entre 13 y 15 comunidades indígenas ubicadas dentro o en los alrededores del Polígono 7, conviviendo con la actividad cocalera. Al mismo tiempo, el plan de manejo estableció una zona núcleo con protección estricta.
En 2010 volvió a activarse el proyecto de la carretera que atravesaría el TIPNIS. El gobierno de Evo Morales impulsó esa política y firmó un acuerdo con el gobierno de Lula para su construcción, con participación de la empresa brasileña OAS. Esa decisión dio origen a la 8va Marcha Indígena en defensa del TIPNIS, que logró la aprobación de la Ley 180, que declaraba la intangibilidad del territorio e impedía la construcción de la carretera por la zona núcleo. Hoy el debate ha resurgido porque, hace unos meses, diputados de Beni y Cochabamba volvieron a impulsar iniciativas para construir la carretera. La discusión gira en torno a si el trazado atravesará la zona núcleo del TIPNIS o buscará una ruta alternativa entre Cochabamba y Beni.
Más allá del debate legislativo, es importante recordar que las dinámicas de avasallamiento y ocupación no son nuevas. Existen desde la década de 1970 y nunca se han detenido. En las últimas semanas, a partir de imágenes satelitales y herramientas como Google Maps, se observa que estos ingresos parecen haberse reactivado y podrían estar avanzando hacia la zona núcleo del TIPNIS.
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