“NUESTROS DERECHOS COLECTIVOS, TERRITORIALES Y DE LIBRE DETERMINACIÓN NO NACEN DEL RECONOCIMIENTO DE LOS ESTADOS, SINO DE NUESTRAS EXISTENCIAS COMO PUEBLOS”: DECLARACIÓN POLÍTICA DEL XII FORO SOCIAL PANAMAZÓNICO (FOSPA)

Del 16 al 21 de agosto se realizó el XII Foro Social Panamazónico (FOSPA) en la ciudad de Puyo, provincia de Pastaza, Ecuador, en la entrada del Parque Nacional Yasuní, territorio donde la población ecuatoriana votó para que el petróleo permaneciera bajo tierra y para proteger la extraordinaria biodiversidad de esta región. Esta fue la sede de un encuentro que reunió a más de 2.000 personas de pueblos indígenas, pueblos afroamazónicos y otros sectores sociales que participaron en conversaciones y debates.

Un evento marcado por la riqueza del encuentro, la diversidad de miradas y la participación de representantes de los nueve países amazónicos del continente: Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Surinam, Guyana y Guayana Francesa, territorios que forman parte de la cuenca amazónica. Hoy compartimos la declaratoria final de esta duodécima edición del Foro Social Panamazónico:

Buenas tardes, mamacunas, tatacunas. Soy Tacana de Bolivia. Declaración Política de Puyo. Los países del Norte y las grandes empresas corporativas son los mayores responsables de las emisiones de carbono y de la destrucción de la naturaleza. Deben reconocer y reparar su deuda histórica y ecológica.

El reconocimiento de la responsabilidad diferenciada de los países industrializados no puede limitarse a compromisos de financiamiento verde hacia los países del Sur Global. Esos compromisos, además, ni siquiera se han cumplido. Se pretende que esos recursos, insuficientes frente a las necesidades reales, respondan a las demandas de los pueblos amazónicos, pero de ninguna manera resuelven la crisis climática.

Además, ese financiamiento es de difícil acceso y llega bajo condiciones que vulneran los derechos territoriales y los procesos de consentimiento previo, libre, informado y de buena fe. En la mayoría de los casos se otorga en forma de préstamos que incrementan injustamente la deuda externa, ya de por sí elevada, de nuestros países.

Asimismo, denunciamos el avance de las falsas soluciones climáticas, como los mercados de carbono, los canjes de deuda por naturaleza, los bonos temáticos y otros mecanismos similares. También denunciamos los anuncios de reducción del financiamiento climático por parte de países del Norte, que priorizan la guerra antes que la vida.

Exigimos la cancelación de las deudas públicas ilegítimas, el desmantelamiento de la impunidad del poder corporativo, un financiamiento climático no reembolsable y el rechazo a los mercados de carbono, los canjes y las demás falsas soluciones. Los pueblos que luchan contra la dominación colonial, como los de la Guayana Francesa, exigen que las Naciones Unidas reconozcan la necesidad de descolonizar esos territorios y respetar los derechos de sus pueblos indígenas.

Oponerse a esta ola desde los territorios es una necesidad urgente de nuestro tiempo. Frente a ello, nosotros, pueblos indígenas, pueblos afrodescendientes, pescadores, comunidades campesinas, comunidades tradicionales, montubias, quilombolas, organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales, academia, poblaciones urbanas, mujeres, diversidades sexogenéricas, feministas, infancias, adolescencias y juventudes, nos autoconvocamos para denunciar y enfrentar estas amenazas contra la vida con toda nuestra rebeldía, amor y autodeterminación.

Escuchemos la lectura completa de la declaración final: