“HACER ‘CHICALOMA EN-CANTADA’ NO FUE SOLO UN PROCESO MUSICAL, FUE UN PROCESO COMUNITARIO QUE EXISTE DETRÁS DE LA MÚSICA DE RAÍZ AFRICANA, QUE ES CONTAR HISTORIAS Y TEJER VIVENCIAS”. Conversamos con Pamela Castañón Pinto

El 5 de julio, El llamado del tambor presentó, en nuestra Wayna Tambo, dos proyectos musicales muy importantes para la comunidad afroboliviana que hacen parte del proceso de recopilación musical ‘Chicolma En-cantada’, Pamela Castañón nos cuenta al respecto:

Mi relación con Chicaloma empieza cuando yo era estudiante de Antropología en 2002. Responde a una búsqueda de querer conectar con esta raíz africana de manera inexplicable en ese momento; solamente era un llamado. Entonces, conozco a Rolando Pedreros, un poco direccionada también por Jorge Medina, a quien contacté en La Paz. Él me puso en contacto para llegar a Chicaloma y conocer a Rolando. Desde ese momento empieza no solamente una relación de investigación, sino que se empieza a tejer una familia, digo yo, una relación súper cercana.

Con el paso de los años, yo también empiezo a madurar la conexión desde la música, mi comprensión y mi búsqueda con la cultura. Ahí también empiezo a entender quién era Rolando, con toda su capacidad de composición.  Así, durante todo este tiempo, he ido conociendo pedacitos de su historia y siempre que charlábamos había la intención de documentar, de que no se pierda esta memoria. Veíamos que no había una biblioteca donde estuvieran, donde depositáramos las personas que escribimos sobre Chicaloma la información. Había muchos huecos, muchas cosas por hacer.

Entonces nosotros siempre decíamos: «Sería bueno hacer un documental, sería bueno grabar las canciones». Íbamos registrando de a poco con el celular. Me iban enviando notas de voz de sus canciones. Yo he visto algunos trabajos que ha realizado con otros músicos y siempre le preguntaba por qué no aparecía su nombre, por ejemplo. Entonces yo tenía toda la voluntad de que tuviera bien en orden lo que son los derechos de autor.

Cuando yo regresé a Bolivia, ya en 2024, empecé a ponerme en la labor de hacer esto realidad. Como siempre habíamos trabajado de manera independiente, yo, desde “El llamado del tambor”, me puse en el trabajo de hacer las partituras para sus canciones, de escribir todas las letras de esas notas de voz que me enviaba. Hice las partituras para todas sus canciones y ahí registramos.

Después me enteré de que había una convocatoria para artes musicales y dije: «Intentemos aplicar para algún apoyo que permita grabar estas canciones de notas de voz, con toda la saya, con los tambores, con las coristas». Entonces me puse a intentar este proyecto, que llamé “Chicaloma En-cantada”. Así es que se desarrolla la idea.

Ahora, la ejecución es toda otra historia. Ya no es solamente un proceso musical de grabar en estudio, sino un proceso comunitario que hay detrás de la música de raíz africana, porque es contar historia, es tejer vivencia…

Continúa escuchando la conversa con Pamela: