Esta semana se ha llevado a cabo el Encuentro por la Tierra y Territorios de los Pueblos Indígena Originario Campesinos, acudiendo al llamado de emergencia sobre la Ley 1720 que permite la conversión de pequeña a mediana propiedad, pero también para debatir sobre la organización de los pueblos y otras políticas extractivistas del actual gobierno:
La promulgación de esta ley, antes conocida como la 157 y ahora como la 1720, ha generado un espacio bastante rico en cuanto al debate, pero no solamente al debate, sino que también es un llamado de atención y una oportunidad para seguir la lucha de los pueblos indígenas aquí en Bolivia.
Lo urgente a tratar fue este anteproyecto de ley, ahora ya promulgado como la 1720, pero no solamente nos hemos enfocado en este, sino que también se compartió la información de que hay un proyecto sobre los bonos de carbono. Entonces, no hay la intención de parte del gobierno de poder compartir, de hacer la consulta previa, libre e informada, que es uno de los derechos reconocidos en la Constitución, pero también en acuerdos internacionales como el Acuerdo de Escazú.
La evaluación de quienes estábamos en el evento es que, más allá de ser un espacio que nos reúne de manera urgente, es un llamado de atención a las bases orgánicas de los pueblos originarios y campesinos. La fragmentación que ha habido en todo este periodo de gobierno del MAS no ha ayudado a fortalecer la lucha. No solamente debemos reunirnos para tratar estos temas cuando las cosas ya están encima, porque esto nos demuestra que si no hay unidad dentro del bloque indígena y campesino, no vamos a poder hacerle frente a este gobierno que busca medidas extractivistas.
También se planteó que no nos oponemos a un desarrollo integral, pero que el concepto de desarrollo y estas directrices deben ser evaluadas y tomadas en cuenta desde los pueblos, porque tienen otra forma de ver el desarrollo. Si no se comparte lo mismo, vamos a caer siempre en estas discusiones y peleas.
Finalmente, se pudo ver otro tema importante: cuál es el verdadero interés del Estado al promulgar estas normativas que supuestamente benefician al sector campesino indígena, pero que se discuten en espacios donde están las élites de poder agro. Eso refleja para quién va a beneficiar directamente esta normativa.
Si bien esta normativa no afecta directamente a los territorios, sí abre la puerta a que las Tierras Comunitarias de Origen (TCO), ahora llamadas Tierras Indígena Originario Campesinas (TIOC), puedan ser tergiversadas y a que se ponga por encima el derecho individual sobre el colectivo. Esa fue una de las críticas a este proceso normativo.
Continúa escuchando la conversa con Rudy:
