TARIQUÍA NO SE TOCA. Reportaje

La Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía es un área protegida en Bolivia, en el departamento de Tarija, ubicada en las provincias Arce, O’Connor, Gran Chaco y Cercado. Se trata de una de las zonas más ricas del país en términos de biodiversidad, con una enorme riqueza en flora y fauna, y que hoy se siente amenazada por la explotación petrolera.

Sus recursos no solo son de biodiversidad, sino también acuíferos. Es una zona de alta reserva donde nacen los principales afluentes de los ríos Grande de Tarija y Bermejo, que forman parte del sistema hidrográfico del Río de la Plata. Entre ellos están los ríos Chiquiacá, Salinas, Nogal, Cambarí y Pampagrande, todos dentro de esta reserva, y que tienen una importancia fundamental en el régimen de lluvias para el sur del país y el norte argentino.

Esta zona se vio afectada durante el gobierno de Evo Morales, en 2018, con la firma de dos contratos para la explotación hidrocarburífera en las áreas de San Telmo y Astillero, entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB Chaco) y la empresa brasileña Petrobras. En 2020 empezaron los procesos de ingreso a la región y, en 2022, esto derivó en conflictos socioambientales a través de una lucha de defensa de la población de Tariquía, del Parque Nacional y Reserva de Flora y Fauna, frente al intento exploratorio en el llamado pozo Domo Oso X3, ejecutado por Petrobras Bolivia. Eso ha llevado a una serie de conflictos, tanto en el sistema judicial como en la resistencia en el territorio.

Escucha el reportaje completo sobre la defensa de la Reserva Nacional de Tariquía: