Kolibri 2019

A VUELO DE KOLIBRI

Por: Equipo del Festival Kolibrí

Este año el Festival Internacional del Audiovisual para la niñez y la adolescencia Kolibrí cumple 13 años y en su trayecto de vida ha recibido una cantidad de obras audiovisuales muy importante. Este año, en su 13ava versión, tiene una característica muy interesante, la mayor cantidad de obras son realizadas por niños, niñas y adolescentes. Las obras pertenecen a veinticinco países y a los cinco continentes.

Esta situación tiene que ver con la importancia que algunos países dan a los medios audiovisuales, instrumentos de esta generación, mediante los cuales pueden expresarse y quieren hacerlo. Como siempre tienen que ver con los temas que les urgen, que les preocupan, que les duele o con los cuales pueden imaginar otros mundos donde se puedan acomodar mejor.

 

Y también se ratifica que los países mejor y más representados, son aquellos a los que el Estado da un impulso sustancial, que permite una continuidad y una diversidad de programas dirigidos a este desamparado público.

Cada año surge la pregunta ¿por qué éste abandono cuándo supuestamente se está hablando del presente y el futuro de la humanidad?

El Festival Kolibri quiere apostar por la infancia. Es así que cada año se propone realizar los Talleres de Formación Audiovisual para niños, niñas adolescentes, como espacios de sensibilización y formación en torno al lenguaje audiovisual como una herramienta para volver a mirar el mundo de forma diferente, cuestionarlo y revisarlo.

 Kolibri 4

Este año, los talleres de formación audiovisual del Kolibri han estado presentes en la ciudad de Tarija, cuyos productos están hablando de la contaminación de los ríos, de la memoria barrial, de la violencia en la familia y el maltrato a los animales, del autor boliviano de literatura infantil más importante que es Oscar Alfaro. En la ciudad de La Paz, se han desarrollado los talleres en la zona de Cotahuma junto al Tejido de Cultura Viva Comunitaria, para trabajar el tema del agua y las emergencias ambientales, los desastres naturales y los que realizan los adultos. Así mismo, se están desarrollando Talleres en la zona centro de la ciudad de La Paz junto al Centro Cultural de España, para trabajar la pertenencia territorial de los niños y niñas del Pasaje Marina Núñez del Prado a partir de la realización audiovisual hecha por los propios niños y niñas.

MEMORIA Y TEJIDOS CULTURALES, 2DO. ENCUENTRO NACIONAL DEL TEJIDO DE CULTURA VIVA COMUNITARIA

Por: Equipx de Comunicacion del Tejido de Cultura Viva Comunitaria

La cultura es una construcción social que se crea y recrea en comunidad. En el diálogo entre unos y otras, redimensionamos nuestros saberes y experiencias y generamos procesos culturales que se subliman y quedan las memorias colectivas como hitos de un tiempo y un momento determinados.

Este quehacer profundamente humano y social, es lo que le da sentido a nuestro ser colectivo, a nuestra vida cotidiana y a la construcción de lo comunitario como eje de accionar social y político

Por ello, cuando hablamos de Cultura Viva Comunitaria nos estamos refiriendo a este tejer colectivo tan antiguo y que en nuestro tiempo se reconoce en el accionar cultural de colectivos que desde el territorio recogen vivencias societales, identidades y formas culturales relegadas y marginalizadas por mercados estandarizados en los que prevalece el consumo de cultura chatarra.  

Si hacemos historia, las expresiones de Cultura Viva Comunitaria   se manifiestan con fuerza en Brasil, en los albores del siglo XXI y se afianzan de a poco, en diferentes países de Latinoamérica: como Argentina, Colombia, Costa Rica, Bolivia y Ecuador.

Espacios, como el Foro Social Mundial y otro tipo de encuentros continentales permitieron fortalecer estos tejidos culturales, profundizando su accionar autodeterminativo en los espacios territoriales e impulsando frente a los estados, demandas transformadoras de políticas culturales que reconozcan lo comunitario y cotidiano como ejercicio político cultural, con derecho a presupuestos adecuados y suficientes para su implementación.

Los Congresos Latinoamericanos

Un hito en este proceso son los Congresos Latinoamericanos. El año 2013, se realiza en Bolivia el Primer Encuentro que conglomera a más de 1500 asistentes y establece la necesidad de fortalecer alianzas y redes nacionales y locales que permitan desarrollar acciones culturales nacidas en y desde territorios urbanos como la calle y la plaza, en permanente proceso de transformación y de movida cultural. De cara al Estado boliviano, una de las demandas más claras fue la incorporación de un porcentaje en las partidas presupuestarias culturales que se destine a proyectos y propuestas CVC, bajo la petición del 0,1 % de presupuesto, valga la redundancia, desde los gobiernos destinados a fortalecer los programas, proyectos territoriales que son efectuados por Organizaciones, Colectivxs y/o Comunidades que hacen parte de Cultura Viva Comunitaria.

Luego de este Encuentro que fue un hito continental se desarrollaron tres más, cada uno de ellos con características y peculiaridades propias de su entorno. El 2015, en El Salvador, el 2017 en Ecuador y recientemente, en mayo 2019, el IV Congreso en Argentina.

En todos los casos el intercambio de experiencias fue fundamental. Cada uno de ellos combinó la deliberación con la presentación de obras de cine, teatro, danza y performance. Por ejemplo, el IV Congreso centra su accionar en el   recorrido de Caravanas Culturales, constituidas por colectivos de todo el Continente, que llevaron visiones , actividades y actividades diversas a varias ciudades y territorios culturales argentinos.

 

Bolivia y el fortalecimiento de las redes y tejidos internos

En Bolivia, por nuestra parte, el Tejido de Cultura Viva Comunitaria se ha ido fortaleciendo lentamente en diversos puntos del país. El eje impulsor han sido La Paz y El Alto, pero esta necesidad de crecer y mostrar nuestro accionar territorial se ha manifestado en otros departamentos como Cochabamba, Chuquisaca y Tarija. Por ello, hemos visto importante encontrarnos, escucharnos y mostrarnos. Lo hicimos desde nuestros recursos humanos y económicos fruto de la autogestión que es uno de los pilares fundamentales dentro el Tejido, que además fortalece en gran medida nuestra autonomía y autodeterminación, con los aportes que cada grupo, organización, colectivx, comunidad ha destinado desde sus posibilidades.

Siguiendo las metas trazadas se desarrolla en el 2018 el Primer Encuentro Nacional de Cultura Viva Comunitaria en La Paz y El Alto y ahora el 14 y 15 de septiembre se realiza el Segundo en el Departamento de Tarija.

PRETEXTOS PARA CONVERSAR: CHATARRAS

Por: Juana Tambo Wayna Tambo/La Paz-El Alto Hace unos 5 años más o menos que nos hemos venido a vivir a la ciudad, estaba súper contento, he aprendido harto, enseguidita me puse a estudiar y luego, luego a trabajar, he podido comprarme ropa, mi MP 1, 2, 3, y ahora el 4, para estar a...

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CIUDAD – INDUSTRIALIZACIÓN – MODERNIDAD: UNA HISTORIA A LA BOLIVIANA CUARTA PARTE – INSUBORDINACIÓN Y CONSTANCIA… VIVA LA PACHA (EL MUNDO)

Por:Elmer Peña y LilloYembatirenda/Tarija

El Censo de Población y Vivienda realizado el año 2012 en Bolivia, evidenciaba la réplica de la tendencia de urbanización que se da en los países del hemisferio sur, el 67,5% de la población boliviana residía en el área urbana con una tendencia intercensal de crecimiento del 5%, significaría que hacia el 2022 la población con residencia urbana alcanzaría el 72%. Si bien el criterio de la modernidad planteado por occidente en sus inicios era el de liberar a las “fuerzas productivas de las penurias de la agricultura”, para incorporarlas a los florecientes procesos industriales urbanos; en el caso de Bolivia la realidad nos muestra que el proceso de urbanización ha llevado a la fuerza de trabajo principalmente hacia actividades de prestación de servicios y en menor medida ha procesos industriales, substancialmente por el carácter de dependencia y subordinación que tenemos con respecto a los designios que establece el “Capital” en función a los intereses de los accionistas de las empresas transnacionales y viabilizadas por los gobiernos de los denominados “países desarrollados”, situación conocida como “División Internacional del Trabajo”, tal vez esta afirmación nos parezca muy reiterativa, panfletaria o quizás obvia; pero lamentablemente en toda nuestra historia como país, han sido estos intereses los que han determinado nuestro acomodo, nuestra función y nuestras posibilidades en la economía mundial, signándonos como los proveedores de materias primas y ahora denominada como “extractivismo”.

Sin embargo han sido los momentos de insubordinación social a estos designios, los que han propiciado la recuperación de los excedentes/ganancias de las rentas país generadas por la extracción de materias primas, las que de una u otra manera han posibilitado incrementar la inversión pública estatal y con ello procurar que se dinamice y diversifique la economía, momentos tales como la expropiación de los yacimientos petrolíferos de manos de la Standar Oil en 1936, la nacionalización de las minas en 1952, la recuperación del control sobre los hidrocarburos en 2006; todos ellos quiérase o no han sido viabilizados por esa movilización social activa, que contrariaba a los intereses del “Capital” y desarmaba inicialmente a todo el entramado de complicidad establecida por determinados sectores sociales, que a través del control de la institucionalidad estatal fomentaban la subordinación y por ende la dependencia. Pero también ha sido recurrente que estos momentos de insubordinación social no han sido de larga duración, pues la movilización ha tendido a ser controlada para que no se radicalice, en un juego de tensión entre los sectores sociales emergentes, propugnadores de un nuevo orden en las relaciones sociales y económicas, con los sectores sociales desplazados que pretenden mantener el antiguo orden establecido en el ámbito del funcionamiento de esa institucionalidad nominada como “Estado”, resultando al tiempo que los emergentes son absorbidos por los mecanismos de reproducción social que tiene la institucionalidad, funcional a la articulación con el “Capital”.