Por: Cristina Vazquez Fuente: El Pais
La red internacional Living Lakes (Lagos Vivos), de la que forman parte representantes de más de un centenar de lagos y humedales de los cinco continentes, han mostrado en Valencia —donde acaban de reunirse en su 15ª conferencia— su preocupación por “el grave estado de deterioro y destrucción de algunos de los humedales mediterráneos”. La alemana Marion Hammerl (Siegburg, 1956), presidenta de esta red conservacionista y miembro de la Fundación Global Nature, alerta de la falta de agua en humedales como Doñana, las Tablas de Daimiel, el Delta del Ebro, el Mar Menor o la Albufera. El manifiesto de esta organización pide a España que aplique la Directiva Marco del Agua -norma europea que pretende prevenir y reducir la contaminación, mejorar los ecosistemas acuáticos y alcanzar un buen estado ecológico de ríos y lagos-, y asegure las necesidades hídricas de los hábitats y especies protegidos en España.
Pregunta. Más de 200 personas de todo el mundo han compartido en Valencia información sobre el estado de conservación de los humedales y sus ecosistemas. ¿Cuál es el diagnóstico?
Respuesta. Las cifras que manejábamos hasta hace unos días indicaban que más del 60% de los humedales y lagos del mundo han desaparecido o se encuentran muy degradados pero el informe de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES), presentado este lunes en París, arroja datos terribles: es el 80% de estos lagos y humedales los que están gravemente deteriorados. Estamos en una tendencia negativa y, aun disponiendo de mucha tecnología, ni hacemos lo suficiente ni a la velocidad adecuada para salvar los humedales del planeta.
