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LA VIGORIZACIÓN DE LA COMUNIDAD: ESTRATEGIAS EDUCATIVAS, COMUNICATIVAS Y CULTURALES : MARIO RODRÍGUEZ IBÁÑEZ

Por: Mario Rodríguez Ibáñez

Hace ya algunos años, con un equipo de trabajo con el cuál estábamos realizando una investigación sobre la situación de las niñas en la escuela y en la atención del sistema de salud en seis provincias rurales del departamento de La Paz en Bolivia, poblaciones mayoritariamente aymaras, hicimos una encuesta donde se preguntaba, entre otras cosas, sobre qué integrante de su familia necesitaba más atención en salud. Una de las respuestas más reiteradas fue la del “ganado”.

En otra ocasión, con un amigo, andábamos buscando un pedazo de tierra para poder tener un espacio de vida en las orillas de ese maravilloso lago que es el Titikaka. Encontramos la posibilidad en una comunidad llamada Toke Pokuro, en pleno lago mayor, fuera de los circuitos turísticos. Para ello, ya que en la comunidad estaba prohibido el mercado de tierras, una familia nos tuvo que adoptar como parte de ella y así accedimos a cuarta hectárea de terreno. Cuando realizábamos, con nuestras familias incluidas, el ritual de ch’alla[1] del terreno, apareció un anciano de la comunidad, con toda su sabiduría a cuestas, se aproximó a compartir el ritual con nosotros y nos dijo que el Tata tendría compañía y que esto estaba bien, que debíamos cuidar esa zona y ser respetuosos con él. El Tata es una piedra, mejor dicho, una roca grande, en plena orilla del lago Titikaka, muy próximo al terreno que nos concedieron; un lugar cargado de energía donde se desarrollan algunos rituales tradicionales andinos muy importantes para la regeneración de la comunidad.

Podría seguir con decenas de ejemplos vivenciales, pero lo importante es hacer visible dos elementos claves para comprender la vivencia comunitaria de los pueblos ancestrales de nuestro continente. Por un lado, su carácter relacional que va más allá de los vínculos entre humanos, ampliando sus relaciones con todo aquello que es parte de la regeneración de la vida en común. Por eso el ganado puede ser parte de la familia, que es lo común más próximo; así también una roca ritual y energética también hace parte del común ampliado en un territorio local. Son las múltiples relaciones de convivencia las que van configurando lo común compartido, y van diseñando la gestión de esas relaciones en un territorio determinado. Esas relaciones son relaciones intersubjetivas, configuran maneras de estar, de convivir, de constituir sujetos. Por eso no sólo los humanos y humanas son personas, sino también el ganado, los animales, el lago, las rocas, los vientos. Todos y todas son personas en las culturas ancestrales indígenas, por ello también son sexuados. Sólo en una comunidad ribereña del lago Titikaka identificamos 14 formas de nominar el agua, dependiendo de su forma y estado, como personas masculinas o femeninas, según el caso, pero todas ellas con cargas filiales y de comunidad: mamá (por ejemplo, el gran lago Titikaka es la gran Mama Lago o Jach’a Mamaquta). Así también, según sea río caudaloso, riachuelo, arroyo, lluvia, granizo, garúa, etc., el agua se nomina como tía, tío, suegra, nuera, primo, hermana, etc.

Si el primer elemento de configuración de lo común son las múltiples relaciones que hacen a nuestras convivencias y de las que dependemos para regenerar nuestra vida material, social y afectiva. La segunda es la gestión corresponsable de lo común. Por ello, nos tocaba hacerle compañía al Tata, cuidarlo y mantener una relación de respeto, así también él cumpliría con su parte de cuidado a la comunidad. Es decir, se nos encargaba una tarea importante para la regeneración de la vida equilibrada de la comunidad.

Como punto de partida de la vida en las culturas indígenas está la convivencia, el campo compartido, por ello el sujeto no puede ser comprendido sino desde el estar, y se está en comunidad. Como lo aprendí en la vida diaria de las conversaciones con mis vecinos de niños, lo que es ch’ulla (no par, lo incompleto), no regenera la vida, por ello hay que completarlo, hay que hacer que la unidad básica sea el dos y no el uno (por ello en Bolivia, en las ciudades más andinas, hasta las cervezas se piden de dos en dos y se beben en comunidad). La comunidad está en el centro de la reproducción de la vida y por ello hablamos de estrategias de comunalización que gestionan justamente lo común desde modos de vida capaces de convivir con el mundo contemporáneo moderno y con las lógicas del capital, pero al mismo tiempo que visibilizan y fortalecen otros modos de convivir que incuban y germinan alternativas a lo dominante.

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En el presente artículo, de manera muy breve situaré dos condiciones, seis pasos y una conclusión con cuatro movimientos. Todo como trazo de brocha gorda, para comprender la relación entre educación – comunicación – cultura en procesos de vigorización de lo comunitario de manera que se afecten las relaciones de poder.

1.DOS CONDICIONES INICIALES

1.1.Partir de lo existente

No es posible generar una estrategia de comunalización que no parta de lo existente, de lo que habita de comunidad en nuestras vidas. Por el ello no hablamos de futuro deseado a ser alcanzado, sino de experiencias y vivencias a ser vigorizadas.

Lo existente tiene al menos tres características que quiero destacar ahora, porque me serán útiles para que se comprenda, en un artículo tan breve, los sentidos de esta estrategia de comunalización:

a)            Es un mundo abigarrado

Entendemos por abigarrado un campo cultural diverso y complejo, donde existen espacios de continuidad de las matrices y singularidades de cada cultura que compone ese espectro diverso, pero donde también hay espacios para la convivencia de las diferentes matrices culturales que se van complementado, a veces tensamente y otras amistosa y amorosamente, en complementariedad; e incluso hay espacios para el brote de lo inédito, de lo nuevo desde lo existente. Es decir, lo abigarrado hace referencia a una trama multicolor y en movimiento donde se entremezclan las diferentes singularidades culturales, pero al mismo tiempo se mantienen esas mismas singularidades vivas y en movimientos de transformación sin que por ello desaparezcan las mismas. Se trata del reconocimiento de las vidas personales y colectivas como un continuo movimiento de intercambios y convivencias, pero en los que las singularidades no desaparecen, pero tampoco se quedan quietas momificadas, sino que están en un proceso permanente de transformaciones. Por ello, la configuración de lo comunitario a partir de las matrices culturales indígenas originarias, solo puede observarse en el mundo contemporáneo de forma de vital, capaz de traer al mundo presente su memoria ancestral, y por ello también es existente en el mundo urbano, desde esa nueva contextualidad.

b)           Es un mundo de asimetrías entre diversos

Las matrices culturales singulares que conforman nuestra realidad abigarrada no se encuentran y conviven en condiciones equitativas, sino están cruzadas por relaciones de poder que escenifican trayectorias asimétricas de relaciones. Los horizontes civilizatorios portados por la modernidad occidental, con sus nociones y prácticas de desarrollo, progreso, ciencia, conocimiento, política, economía, estética, ética, etc., son las dominantes y conforman el repertorio de éxito que inundan nuestras subjetividades y sentidos de vida. Los modos de vida portados por otros horizontes como los indígenas y populares, si bien suelen ser fundamentales para la regeneración de la vida cotidiana y los lazos de comunidad, por tanto, muy presentes en la vida de las personas, incluso en ámbitos urbanos, en la estructura de validación social suelen ser colocados como secundarios y subordinados. Eso hace que mucho de lo que se porta como otros modos de vida, diferentes a los dominantes y hegemónicos, terminen en un proceso de folklorización, vaciándose en contenido y sentidos de vida.

Detrás de esa asimetría están relaciones de poder que reproducen las lógicas de dominación. Y éstas van en sentido contrario de la vivencia comunitaria, buscan constituir el individuo como sujeto de la sociedad, desmontando y erosionando las experiencias de convivencia y cuidado corresponsable de lo común. Por ello vigorizar los procesos de comunalización, tiene que ver con una estrategia ética y política para comprender la vida desde otros sentidos y horizontes, más relacionales y equilibrados no sólo entre seres humanos, sino también de éstos con sus entornos naturales, ancestrales y sagrados.

c)            Lo existente es contradictorio

Las experiencias, vivencias y sentidos de vida que portan los sujetos populares, en nuestro caso con fuerte presencia de su pertenencia cultural indígena, son contradictorias. Por un lado, están habitadas e influenciadas por los procesos de dominación, es decir que expresan pensamientos y prácticas en el horizonte y las nociones validadas desde la modernidad occidental, el capitalismo contemporáneo y la configuración cultural señorial colonial y patriarcal que fue conformando nuestro día a día desde las élites dominantes de nuestros países, y que contagiaron al conjunto de las capas sociales. Y al mismo tiempo, por otro lado, se mantienen, en muchos casos vigorosamente, otras prácticas y pensamientos que hacen a otros modos de vida que reorganizan un nos-otros/as colectivo más comunitario y con otros sentidos de vida, provenientes justamente de unas prácticas propias cargadas de ancestralidades indígenas (en otros casos también africanas), con un profundo arraigo popular.

ÁLVARO , EL NIÑO QUE CAUTIVÓ CON EL «¡JALLALLA LAS MUJERES DE POLLERA!»

Por:Quya Reyna (Reyna Suñagua) para Rutinas de Camaleón

"Me he recordado de mi abuelita, era de pollera, por eso he gritado eso"

Álvaro fue a comer con su papá un caldo de res por la zona de Ballivián, aunque no le gustara, ya no había más que comer por ahí y tenía mucha hambre. El padre empezó a grabarle, porque el niño tuvo miedo al percibir que, mientras comían, se acercaba una marcha. ¡Cómo te vas a asustar! ¡Te voy a filmar!, le decía su padre, tomando su celular y enfocándolo a él. Sorprendido quedó al notar que al pasar la marcha en defensa de la wiphala, muy cerca de ellos, el niño empezaba a repetir las consignas de los y las marchistas con total calma, mientras tenía comida aún en la boca: “la wiphala se respeta, carajo…”. El padre seguía grabando y después de una pausa, su hijo levantó su pequeño puño y en un esfuerzo por ser escuchado, gritó “¡jallalla las mujeres de pollera!”… “Jallalla”, le respondieron los marchistas conmovidos, tanto, que lo aplaudieron y uno de ellos salió del grupo de personas y lo abrazó con un “¡bravo, bravo!”.

Antonia es la madre de Álvaro, nos encontramos por la feria 16 de Julio, caminando en búsqueda de un lugar donde conversar, nos acompaña su hija también. En el trayecto, me cuenta que Álvaro está en Tarija, viajó en cuanto terminaron las clases. Un refresco acompaña la charla en un pequeño café, mientras doña Antonia me sigue contando cómo es que se difundió aquel famoso video en el que Álvaro aparecía gritando el “jallalla”.

“Ese video yo le he pasado a mi hermana y mi hermana le ha pasado a su hija, y ella lo ha subido a Facebook. Yo jamás me he imaginado que iba a ser así de viral, nada… Muchas personas han comentado el video, felicitándole y él les agradece a todos”, comenta Antonia, esperando a que Álvaro conteste la video llamada que le está haciendo.

Juan Álvaro, así se llama el niño alteño. Quería ponerle Evo, pero no me gustaba.  Así que le puse el otro nombre del presidente: Juan. “Álvaro” es por el vicepresidente, por eso se llama Juan Álvaro, me aclara su mamá. Tiene 12 años y es un estudiante ejemplar en su curso, según me cuenta.

“Álvaro, la señorita quiere hablar contigo”, le dice su madre emocionada cuando contesta. Se ve tan cómodo sentado en su cama, tiene los cachetes rojos por el calor que hay en Tarija, pero se nota con mucha energía y muy dispuesto a conversar.

- Hola, Álvaro, estoy muy feliz de conocerte, te has vuelto muy popular en las redes debido a tu participación en una marcha de El Alto. Para empezar, ¿quisieras contarme un poco de ti? Lo que desees.

Me llamo Álvaro, me gusta comer, mi platillo favorito es el pique. Me gusta pasarla bien con mi familia y mis amigos, me llevo bien con mis amigos y vamos a jugar muchas veces fútbol, todo lo normal…

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SABER CRIAR LA VIDA Y SABER CURARLA

Por: Eliana Quiñones - Comunidad de Mujeres Libertarias Imillas

Para la cosmovisión andina el mundo es una totalidad viva, personas, animales, plantas, cerros, montañas, etc. tienen alma y son hermanos y hermanas que se interrelacionan entre sí con respeto y cariño para criarse. No se comprende las partes separadas del todo, cualquier evento se entiende inmerso dentro de los demás y donde cada elemento de la naturaleza refleja el todo.

Para los andinos la armonía en el mundo se cría, “en la permanente relación de equilibrio entre el runa, la naturaleza y las deidades”(1), desde muy pequeños los andinos aprenden a criar la vida y a dejarse criar por esta, se cría la papa, la haba, a los animales, a los niños, todos se alimentan unos con otros y también se alimenta a las montañas a los apus y achachilas a través de los rituales, la cultura andina es una cultura de la crianza, en la que todos facilitan la vida del otro.

De la misma manera para la cosmovisión andina la salud es un estado global comprende lo físico y psicológico y su relación con el entorno social y natural, es una analogía entre el cuerpo y la tierra, los animales, la comunidad y el respeto de las costumbres.

La enfermedad no es un hecho aislado e individual tiene que ver con alguna alteración en las relaciones con la naturaleza y uno mismo. El origen de la enfermedad no se busca únicamente en el organismo del paciente, sino también en el conjunto de sus relaciones con el trabajo, la familia y las actividades cotidianas. La buena salud está en el equilibrio entre el hombre y su entorno.

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Medicina tradicional andina

Para los kallawayas el hombre se compone de tres Montaña, el equilibrio vital y armónico está en el elementos vitales: el athum ajayo (el alma, que es el respeto y en la crianza de la tierra. Criar es proteger, espíritu o el soplo de la pachamama, que transmite al ser acaparar, cuidar, dar de lactar, ayudar, sintonizarce, las facultades del pensamiento, de la sensibilidad, del acompañar, encariñar, mimar, aconsejar, etc a otra movimiento); el Juchchui ajayo que es el cuerpo astral o persona de modo que la vida de esta se regenere anímico; y el cuerpo material donde se hallan encarnados saludablemente, en la medida que dejamos de ser ambos ajayos. Estas sobrevienen a la muerte para luego transformarse en machulas o achachilas y seguir en la circularidad de la vida, pero no solo los humanos tienen alma si no los animales, las plantas, el agua, los cerros etc, y como estos viven en un mismo mundo conversan entre ellos, se comunican y se relacionan entre sí, si existe una alteración violenta o irrespetuosa entre estos elementos de la misma manera se altera también la vida de cualquiera de ellos.

La salud viene a constituir el fruto de la armonización de toda la comunidad, no puede haber buena salud si algunos de los componentes de la colectividad se encuentra mal, es por eso que se está en una permanente conversación con la pacha para aprender a escucharla.

Tantachawi

PROYECTO TANTACHAWI: LA MÚSICA DE NUESTRAS COMUNIDADES

Por: Wayna Tambo-Red de la Diversidad

El Proyecto Tantachawi fue fundado en la Ciudad de La Paz un 22 de septiembre de 2018 por: Yutaka Aida, Waldo Cachi, Roque N. Mamani, Cristobal Machaca, Boris Bernal, Magda Mamani, Gheraldine Michel, Sonia Mamani, María del Carmen Rojas Mendoza F., Ariel Gutiérrez, Robert Michel, Linda Linares, Nicol. S. Mamani.

La agrupación tiene objetivo principal de:

-       Revalorizar y dinamizar la cultura andina bajo el principio de la complementariedad.

Dentro sus objetivos específicos “Proyecto Tantachawi” proyecta:

-       Desarrollar investigaciones comunitarias de los conocimientos y saberes ancestrales de la cultura anadina en base a la interacción social.

-       Interpretar ritmos y melodías de la pluralidad y diversidad de géneros y estilos musicales de la cultura andina.

-       Preservar, difundir y respetar los elementos complementarios a las interpretaciones musicales tales como: instrumentos, vestimenta, danza y ritualidad.

-       Transmitir y difundir, en trabajo conjunto y coordinación con medios de comunicación masivos, instituciones educativas, organizaciones nacionales e internacionales, la labor desarrollada y los productos generados en los diversos soportes audiovisuales, escritos y digitales.

LAS ACCIONES EFECTIVAS QUE INCOMODAN

Por: Elena Peña y Lillo

Movilizaciones en Tarija

La potencia de la performance se hizo sentir en la necesidad de hablar de ello, incluso con lengua afilada, incluso para preguntar por qué diablos las feminazis (?) se estaban apropiando de las calles de “nuestra tranquila ciudad donde esas cosas no hay”. Por ende, el objetivo se cumplió con creces. Digamos que el “la culpa no fue mía, ni donde estaba, ni cómo vestía: El violador eras tú” es el catalizador urgente de muchas historias que tenemos atoradas en algún lugar de la garganta.

Hace unas dos semanas, Las Tesis, un colectivo feminista chileno, convocó en las calles de Santiago la realización del performance “Un violador en tu camino”. El marco de la misma se desenvuelve en una búsqueda por un lenguaje que pudiera transmitir de manera efectiva y sintética la problemática de la violencia contra la mujer en uno los actos más comunes y generalizados: la violación y la impunidad.

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Movilizacion en Cochabamba

Es difícil no considerar esta protesta callejera fuera del contexto de violencia que atraviesa Chile y que fácilmente halla eco en el sentir de los países latinoamericanos como Ecuador, Bolivia y Haití. Según sus creadoras, “Un violador en tu camino” forma parte de un performance mucho más amplio que debió ser pospuesto dado la convulsión social del país donde “muchas mujeres detenidas en las protestas dejan ver cómo los carabineros y el Estado usan la violencia sexual para sembrar miedo y que las mujeres no se expresen y ejerzan su derecho a protestar”. Así pues, el performance se realiza en un contexto urgente de visibilizar una violencia que acecha en el cotidiano. En Chile, cuando participas de una protesta existe la posibilidad de que te torturen, te desnuden o te violen. Según un informe de Human Rights Watch de las 442 querellas recibidas en los primeros 30 días de protestas en Chile, 71 corresponden a abusos sexuales. Pero sería un error considerar que la violencia y los abusos se dan sólo de la actual coyuntura. La actual escalada de violencia (representada esencialmente por las fuerzas represivas del Estado, aunque no se reduce solo a ellas) no es más que la exacerbación del sistema patriarcal latente dada la conformación de las estructuras elementales de la violencia dentro del Estado como institución inherentemente patriarcal: “La violación juega un papel necesario en la reproducción simbólica del poder y un acto necesario en los ciclos regulares de restauración de ese poder” (Segato).

Por ello mismo, una de las frases más fuertes que se entonan en el himno feminista que se expande como pólvora a lo largo y ancho del mundo, en diversos idiomas y en diferentes adaptaciones es: “El estado opresor es un macho violador”. Tal estrofa no responde, como simplifican algunxs, a un impulso de feminazis deslenguadas y odiadoras (?), sino a una investigación profunda de aquello que sustenta las violaciones en los países latinoamericanos –y, por qué no, en el mundo– y no sólo quedan impunes dentro del sistema judicial, sino que hasta se justifican. El gran logro de la intervención “un violador en tu camino” es llevar las tesis de teóricas feministas a la calle en puestas en escena interpeladoras que no han dejado indiferente ni a viandantes ni a internautas de las redes sociales. La intervención ha sido replicada y reeditada en las más variadas geografías desde Italia hasta Turquía, pasando por México hasta la India. Se la coreó en mapudungo y francés, en italiano y quechua. La hemos visto en nuestras ciudades, primero en La Paz, Tarija, Sucre, Cochabamba y Santa Cruz. He escuchado tararear algunas estrofas en la universidad, así, sin querer, como rola pegajosa. La he visto reeditada en un meme provida, la he leído criticada en comentarios desubicados y, peor todavía, a cuál más misóginos.

La otra semana se verificó quizás por primera vez en estos lares un performance de estas características y frente al Palacio de Justicia un grupo de mujeres y disidentes hicieron escuchar sus voces. Pocos días antes y en esas mismas dependencias Marcelo Ostria recibió una condena de 8 años de privación de libertad por el delito de “agresión seguida de muerte” perpetrado contra Ivana Arroyo. También días antes, el acusado del feminicidio de Dayana Alemán fue absuelto; en ambos casos existen sendas denuncias de parcialización de la justicia e irregularidades. Entonces llama la atención que se considere que las activistas que hacían escuchar sus voces y bailaban gritando y reclamando contra la impunidad para el asesino, solo estuvieran haciendo un show y copiando algo que estaba de moda y que ni siquiera entendían. El año pasado en Tarija se declaró alerta departamental dado el número de feminicidios; en julio de este año, nuevamente, se tenía el mayor índice de feminicidios a nivel nacional junto a Oruro. Por ello solicitamos una vez más acciones urgentes para que no nos maten. Como dato complementario, la fiscalía informó que, a nivel nacional, cada día se reciben 12 denuncias de abuso sexual, 8 de las cuales corresponden a violación. En promedio, cada día.

LOS HAN MATADO!!!

Por: Luly Duran Es un muerto, son dos, son tres, son seis dicen. No… es el Antonio, es el Rudy, es el Pedro, es el Joel, es el Clemente, es el Juan, es el Deyvid… Ellos que ya no estan, que ya no siempre van estar, que ya no siempre van estar, para comerse su...

NILO SORUCO: EL CANTOR DEL PUEBLO (POSIBLEMENTE LA ÚTIMA ENTREVISTA QUE DIO, EL AÑO 2002, ANTES DE PARTIR)

Por: Mario Rodríguez Ibáñez

Era el año 2.002, ese año arrancamos con las emisiones de radio Wayna Tambo. Era una gran emoción tener nuestro medio propio saliendo al aire. Ese mismo año, unos meses después del arranque de radio Wayna Tambo realizamos uno de nuestros famosos y hermosos Festivales del Eterno Invierno Alteño. Esa versión decidimos organizarla y realizarla en el campo ferial de nuestra ciudad, en plena Ceja, fueron 3 días intensos, llenos de actividades con más de 60 espectáculos.

En cada versión de nuestro festival realizábamos homenajes a gente destacada que nos esté dejando un legado cultural que queríamos se quede en nuestras vidas, incorporando esa herencia a nuestro trabajo y de la población alteña. Ese año decidimos homenajear a los Ayllus de Coroma por su defensa de sus textiles, de las almas de ese territorio ancestral. Junto a la delegación de Coroma, también decidimos realizar un homenaje al gran compositor y músico chapaco Nilo Soruco.

Nilo, el cantor del pueblo, ya estaba bastante delicado de salud, llegó unos días a La Paz para una internación y unos estudios médicos, decidimos hacerle una entrevista para proyectarla en pleno homenaje en el festival. Esta entrevista es posiblemente la última que dio Nilo, lo hizo para el festival, para Wayna Tambo, para El Alto. Ya en pleno homenaje, su hija Zemlya nos acompañó en su representación y proyectamos esta emotiva nota que a muchas personas nos arrancó más de una lágrima de profundo sentimiento y de estar aprendiendo un legado de compromiso para siempre. Poco después, el año 2.004, Nilo se fue sin irse…. Aquí recordamos esas sus palabras llenas de sabiduría, disfrútenlo.

Este gran músico popular tarijeño nacido en 1.927 y fallecido el año 2.004, es sin duda uno de los más prolijos compositores y una voz que expresa la música popular y campesina del valle central de Tarija y de las luchas del pueblo boliviano. El gran poeta tarijeño Oscar Alfaro lo incorporó a la militancia comunista tempranamente. Nilo fue maestro de profesión, músico de gusto y militante de convicción.

LA LIBERACION DE LAS WAKAS

Por: Valentina Campos Uywana Wasi

LOS MAS DE 500 AÑOS DE colonización a las mayorías sociales del mundo, sigue ocupando el plano físico más que el mental en nuestra memoria colectiva en general; la invasión de los conquistadores, apropiación de tierras, violación de mujeres, masacres, robo de bienes comunes, destrucción de objetos y ritos religiosos, etc., tiene un peso mayor en nuestro inconsciente que el proceso in-interrumpido de colonización mental aún más anciano.

Primero para poder comprender esto debemos reconocer el hecho de debilitamiento y enfermedad por el que una cultura debe pasar para que la conquista y colonización por parte de otra se den con éxito. La negación del otro no se da fácilmente sin la falta de afirmación de lo común-propio diferente.

La rebelión aislada de este hecho encubre en si el acto colonizador afirmando su dominio y ubicando al conquistado en víctima y esclavo eterno de su empresa.

Nos revelamos de nuestro opresor sin reconocer nuestra enfermedad de debilitamiento de la identidad esencial, lo cual impide nuestra liberación total. Esta falta nos ha empujado al desarraigo cada vez más profundo, y a una cadena de resistencias. Pero a que nos resistimos en realidad?. No será que nos resistimos a ver todo lo que vamos enterrando por esta falsa caminata hacia el progreso?1. Un comentario de Gustavo Esteva* en su texto Resistencia Indígena y Filosofía Gandhiana: entre autonomía e independencia hablando sobre la conexión de las ideas de Gandhi con los zapatistas:

…“ Dice Gandhi, la violencia de los gobernantes, esa violencia de sus militares y paramilitares no nació con ellos, ellos no nacieron violentos, se hicieron violentos; nuestros gobernantes son violentos por su entorno; si pueden ser violentos es porque su entorno los hace violentos. Pero su entorno somos nosotros, el entorno de estos gobernantes violentos que nos están agrediendo y que nos siguen agrediendo cotidianamente de todas las maneras posibles, inclusive con la máxima fuerza física, es posible porque nosotros lo permitimos, porque, los zapatistas siguen esperándonos y todavía no actuamos en consecuencia con su llamado“

Lo físico son los medios por los cuales los colonizadores llegaron a penetrar en las mentes de toda una humanidad, a través de los siglos, por una única posibilidad de salvación para pasar la vida que ocupa ahora el lugar del arte de vivir y morir. Nos hemos quedado en el resentimiento de sus actos por fuerza física pero nos distraemos de RECONOCER los actos que les han sido posibles ejecutar por fuerza mental (religión dominante y percepción OCCIDENTAL progresista de la vida) a las que HOY servimos.

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PRETEXTOS PARA CONVERSAR: GESTIÓN PLAZA

Por: Equipo Wayna Tambo

El otro día, los de la junta Vecinal han llamado a una reunión del barrio y mi mamá me ha dicho que vaya yo, que ella estaba ocupada ese día. He ido a regañadientes, porque esas reuniones aburridas saben ser. He llegado cuando la reunión ya había empezado y estaban contando que la Alcaldía había aprobado en su POA la refacción de la placita del barrio. Mostraron los planos con los cambios en la plaza, una fuente al medio, una canchita con césped sintético, unas jardineras bonitas con rejas altas para cuidar el pasto y las flores y toda la plaza enmallada por seguridad han dicho. Yo he visto y bien nomas estaba…

Cuando parecía que terminaba, una señora que vive frente a la placita ha dicho: “miren lindo parece el plano de la nueva placita, pero lo que me apena es que ahí va mi papá que esta viejito a tomar sol y cuando vienen a visitarme mis familiares los domingos, como mi casa es pequeña y fría, si hay sol nos salimos a la plaza a charlar y compartir, mis hijos también harto juegan ahí de todo, con los vecinitos más y eso me da tranquilidad porque sé que siempre hay más niños en la plaza y entre ellos bien se cuidan, aunque a ratos como todos los niños se pelean también”. Yo le mire medio interesado en lo que estaba diciendo, ella bien para hablar era y terminó diciendo: “la plaza puede quedar muy bonita con jardineras, fuentes y cancha de césped sintético… pero más linda es con la gente que está allí, con los niños, las familias, los abuelitos. Entonces dijo, porque no pensamos mejor en un diseño de la plaza que tenga más espacio abierto para compartir así, para que los niños jueguen de todo y no solo fútbol que además hay que pagar para usar la cancha, que hay asientos para que los abuelitos y las familias se sienten frente a frente conversando y compartiendo, que podamos hasta hacer día de campo en el pasto los domingos”. La gente bien ha conversado con las nuevas ideas, pero han dicho que el tema es la inseguridad y los borrachos, entonces don Evelio, del frente de mi casa, ha dicho que tal vez el problema está en que los vecinos no hacemos actividades en la plaza para cuidarla y habitarle bien, así los borrachos no vendrán a tomarse ahí, ya que van donde la gente no está ocupando el espacio y si hay siempre actividad ahí y los vecinos salen como antes, hasta más seguridad va haber porque desde ahí se puede ver las calles y sentirse más protegidos. Han dicho también que, si entre todos cuidamos el pasto y la basura, no se va arruinar la plaza… En eso estamos entusiasmados con los vecinos, cuando alguien ha preguntado, pero quién se va encargar de garantizar que haya actividades, que nos organizamos para cuidar la plaza, que se vea de que los niños tengan otras opciones de actividades culturales o cualquier otra cosa…