El pasado miércoles 6 de mayo, los y las hermanas, que caminaron durante 30 días para llegar a La Paz en una masiva marcha por la abrogación de la ley 1720, hicieron una vigilia en las puertas de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional. Pudimos estar presentes y conversar con alguno de los compañeros para conocer su situación:
Estamos molestos con nuestras autoridades nombradas y al ver la insensibilidad que tienen hacia nosotros, porque nosotros venimos más de treinta días ya marchando. Los hermanos de Pando casi nueve días ya estamos acá, porque venimos desde Caranavi con un solo pedido: que se abrogue la ley maldita que precisamente nos trae muchos problemas a los que verdaderamente vivimos en los suelos, que vivimos de la tierra. Aquellos que aprueban la ley no viven de la tierra. Nosotros vivimos de la tierra y para nosotros la tierra es vida. No es como ellos piensan, un tema de comercialización o de préstamo.
No necesitamos préstamos, necesitamos un bien seguro de nuestra producción porque cuando hay alguna inundación, hay alguna plaga, nadie nos devuelve lo que perdemos de nuestra producción. Sin embargo trabajamos día y noche para poder tener la producción que tenemos que producir dentro de nuestro campo.
[Los diputados] deberían ver lo que es parte de la Constitución Política del Estado. Para poder hacer una ley deberían habernos socializado, pero no socializan a nadie. Esta ley está en contra de la Constitución Política del Estado y lo que ahora necesitamos, en las últimas instancias, es la votación de los diputados, porque sabemos que esos diputados, si alguna obra van a hacer dentro de nuestras comunidades y tanto daño a nosotros, insensibilidad humana, entonces les vamos a esperar iguales. Iguales los vamos a esperar en nuestra comunidad, porque ellos no solamente van a sesionar aquí en el pueblo, también van a tener que salir al campo. Y ahí es donde les vamos a esperar con las mismas respuestas que nos están dando ahora. Por eso es importante que el día de mañana, a las doce de la tarde, ellos pongan en conciencia y abroguen esta ley. No nos vamos a ir, aunque ellos la abroguen, queremos que el presidente abrogue esta ley.
Nosotros estamos organizados casi aquí por departamentos. Si todos nos vamos a unir, yo creo que va a ser para que el presidente se vaya o, si no, tengamos que hacer otra nueva ley para que haya nuevas elecciones. Y en esas nuevas elecciones hay dos cosas. Uno es que sí o sí esta marcha ha decidido tomar la abrogación definitiva de toda la ley. Y el otro es que se sobrepone como dirigente sin hacernos la consulta. Entonces hay la molestia ante el dirigente que se sobrepone y no consulta las bases. Decide solamente él.
Por esas razones la molestia existe. Y la nota que nosotros como marchistas le mandamos con nombre y apellido al presidente, ni siquiera nos da una invitación a esa nota, no nos devuelve esa nota. Él toca el tema de otra persona que no está dentro del pliego petitorio de quienes le hemos presentado la nota, la solicitud, para que nos convoque y podamos dialogar. ¿Qué somos nosotros? ¿Somos segunda persona según los bolivianos? Aquí no tiene que haber bolivianos de primera ni de segunda. Por esas razones, nuestra molestia hacia ese dirigente que se ha tomado la tuición de representarnos sin darnos a conocer, ni siquiera presentarse acá dentro de la Asamblea.
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