Victor: En la Central de Pueblos Étnicos (CPEM-B), en decisión de una base territorial, orgánicamente hemos decidido pronunciarnos y sumarnos a la marcha. Nosotros aglutinamos 183 comunidades en la provincia de Mojos, en la provincia de Cercado y en Marbán, Yacuma, Santa Ana de Yacuma.
Estamos en la marcha con el pliego de demanda, que ya es conocimiento del gobierno también. Por esa razón estamos en pie de lucha, para todas nuestras demandas sean atendidas, más que todo la abrogación de la Ley 1720. También otros proyectos de ley, como la ley antibloqueo y el proyecto de ley 060 de bonos de carbono. Queremos que se nos tome en cuenta y dejarlas sin efecto, para que seamos consultados y seamos parte también de poder contribuir en la ley de bonos de carbono.
Aparte de las mentiras que hemos tenido en la mesa de diálogo, siempre nos mandan técnicos, representantes, tanto del gobierno como viceministros, ministros, directores de desarrollo tanto productivo y de otras cosas. Nosotros hemos sido claros. Cuando el poder de decisión de una parte técnica asume y viene a querer tener una instalación de diálogo para poderlo hacer, no tienen la capacidad, como lo tiene el presidente, de poder decidir.
La Ley 1720 ya está en ejercicio desde el 9 de abril. Y a nosotros, como territorio y Tierras Comunitarias de Origen (TCO), ya perfora un carácter que es inalienable, indivisible, inhermangable. Claro que muchos se manifiestan que no afecta a los TCO, pero ya es una ley. No nos olvidemos que es una ley, porque ahí nos dice que no está tampoco contemplado que es en excepción de los territorios. Y es uno de los más peligrosos que mercantiliza nuestros territorios, nuestras tierras.
Ruth: Una de nuestras peticiones es la anulación de la Ley 1720, pero también queremos que se respeten nuestros derechos como mujeres, madres, padres y hermanos varones para nuestro territorio. Exigimos que baje el gobierno central para hablar con ellos y que él nos diga en nuestra cara y también les diga a los hermanos marchistas. No a cuatro o cinco dirigentes entre cuatro paredes.
Nuestros gobiernos han cazado al indígena y al campesino en una sola bolsa. El campesino tiene hectáreas de chaco para su mercado, pero nosotros como pueblos indígenas sabemos cuántas hectáreas hacer, hacemos chacos solamente para el consumo diario. Nosotros como indígenas vivimos de la caza y de la pesca. Nuestro territorio lo cuidamos porque ahí tenemos nuestro mercado, que es la cosecha de la siembra. Tenemos nuestra medicina porque también tenemos los árboles, las raíces y las semillas. Es por eso que también esta ley nos afecta como pueblos o naciones indígenas.
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