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ASÍ FUERON LOS TALLERES DE FORMACIÓN AUDIOVISUAL PARA NIÑOS Y NIÑAS KOLIBRÍ JUNTO AL TEJIDO DE CULTURA VIVA COMUNITARIA EN TARIJA

Por: Festival Kolibrí

En el marco del Festival internacional del Audiovisual para la niñez y adolescencia kolibrí, se desarrollaron cuatro Talleres de Formación Audiovisual para niños y niñas en la ciudad de Tarija junto a la colaboración y alianza con la Casa de las Culturas Yembatirenda y la Casa Creart, parte del Tejido de Cultura Viva Comunitaria Bolivia. Ambas instancias gestionaron la posibilidad de realizar los talleres en las Unidades educativas Pampa Galana del barrio Luis Espinal y con la Unidad Educativa Humberto Portocarrero.

El primer Taller se llevó a cabo durante las mañanas del 22 al 26 de julio del 2019 en la Unidad Educativa Pampa Galana. Durante este Taller se decidió abordar la temática sobre la vida y obra de Oscar Alfaro, poeta y escritor tarijeño. Para ello, se leyeron varios de sus cuentos y se revisó su biografía, para entender quién era este personaje y cuál fue su legado. El cuento elegido para trabajarlo en conjunto fue “El Airampo”, un cuento que trata sobre la identidad indígena, el racismo, la discriminación y cuyo mensaje es el orgullo de nuestras raíces. El resultado final del taller fue un video animado de 2 minutos.

El segundo Taller se llevó a cabo por las tardes del 22 al 26 de julio en la Unidad Educativa Humberto Portocarrero. En este taller se abordó la temática de la violencia, violencia intrafamiliar y violencia con los animales. Como resultado final, se desarrollaron tres videos de ficción de 2 minutos cada uno.

Ambos talleres no pudieron terminarse a cabalidad esa semana debido a la gran nevada que aconteció en todo el departamento de Tarija, lo que provocó la suspensión de clases desde el medio día del miércoles 24 al viernes 26, impidiéndonos culminar con las actividades planificadas. Sin embargo se habló con las Unidades Educativas para poder reemplazar estos tres días de taller para el mes de Agosto, y así fue.

El Tercer Taller y cuarto Taller, se desarrollaron la semana del 26 al 30 de Agosto, y tuvieron las mismas características que los dos primeros. El tercer taller se desarrolló durante las mañanas y el cuarto taller durante las tardes. En el Taller de las mañanas en la Unidad Edicativa Pampa Galana, se decidió tocar la temátcia sobre la memoria del barrio, ya que el mismo lleva el nombre de Luis Espinal. Por lo mismo se decidió abordar la vida y obra de este histórico personaje boliviano. El resultado fueron tres videos de ficción de 2 minutos cada uno.

El cuarto Taller se desarrolló en la Unidad Educativa Humberto Portocarrero, en la cual se decidió tocar la problemática medioambiental del río Guadalquivir, la contaminación, el problema de la basura y de su continúa reducción de aguas. El resultado final fue un video docu-ficción de 2 minutos.

Los medios de comunicación aliados son PICA (Programas Inteligentes con Adolescentes), el Canal departamental de Televisión de Tarija PLUSTV, las radios de la Red de la Diversidad: Wayna Tambo 101.8, Sipas Tambo en Sucre 92.2 y Yembatirenda en Tarija, además del periódico digital Los Muros.

Así mismo, varios periódicos y canales nacionales apoyaron con la difusión de la programación y actividades del Festival. Entre ellos están:

Al final de los Talleres, pudimos comprobar una vez más que el audiovisual es una herramienta muy poderosa para la enseñanza y la creatividad de los niños y niñas. Después de los Talleres comprobamos que los niños y niñas aprehendieron las temáticas de manera divertida, y ya tenían idea de quién era Luis Espinal, Oscar Alfaro, ser analíticos frente a lo que sucede con su entorno y entender las causas y soluciones al problema medioambiental del río Guadalquivir o al tema de la violencia.

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LA VIGORIZACIÓN DE LA COMUNIDAD: ESTRATEGIAS EDUCATIVAS, COMUNICATIVAS Y CULTURALES : MARIO RODRÍGUEZ IBÁÑEZ

Por: Mario Rodríguez Ibáñez

Hace ya algunos años, con un equipo de trabajo con el cuál estábamos realizando una investigación sobre la situación de las niñas en la escuela y en la atención del sistema de salud en seis provincias rurales del departamento de La Paz en Bolivia, poblaciones mayoritariamente aymaras, hicimos una encuesta donde se preguntaba, entre otras cosas, sobre qué integrante de su familia necesitaba más atención en salud. Una de las respuestas más reiteradas fue la del “ganado”.

En otra ocasión, con un amigo, andábamos buscando un pedazo de tierra para poder tener un espacio de vida en las orillas de ese maravilloso lago que es el Titikaka. Encontramos la posibilidad en una comunidad llamada Toke Pokuro, en pleno lago mayor, fuera de los circuitos turísticos. Para ello, ya que en la comunidad estaba prohibido el mercado de tierras, una familia nos tuvo que adoptar como parte de ella y así accedimos a cuarta hectárea de terreno. Cuando realizábamos, con nuestras familias incluidas, el ritual de ch’alla[1] del terreno, apareció un anciano de la comunidad, con toda su sabiduría a cuestas, se aproximó a compartir el ritual con nosotros y nos dijo que el Tata tendría compañía y que esto estaba bien, que debíamos cuidar esa zona y ser respetuosos con él. El Tata es una piedra, mejor dicho, una roca grande, en plena orilla del lago Titikaka, muy próximo al terreno que nos concedieron; un lugar cargado de energía donde se desarrollan algunos rituales tradicionales andinos muy importantes para la regeneración de la comunidad.

Podría seguir con decenas de ejemplos vivenciales, pero lo importante es hacer visible dos elementos claves para comprender la vivencia comunitaria de los pueblos ancestrales de nuestro continente. Por un lado, su carácter relacional que va más allá de los vínculos entre humanos, ampliando sus relaciones con todo aquello que es parte de la regeneración de la vida en común. Por eso el ganado puede ser parte de la familia, que es lo común más próximo; así también una roca ritual y energética también hace parte del común ampliado en un territorio local. Son las múltiples relaciones de convivencia las que van configurando lo común compartido, y van diseñando la gestión de esas relaciones en un territorio determinado. Esas relaciones son relaciones intersubjetivas, configuran maneras de estar, de convivir, de constituir sujetos. Por eso no sólo los humanos y humanas son personas, sino también el ganado, los animales, el lago, las rocas, los vientos. Todos y todas son personas en las culturas ancestrales indígenas, por ello también son sexuados. Sólo en una comunidad ribereña del lago Titikaka identificamos 14 formas de nominar el agua, dependiendo de su forma y estado, como personas masculinas o femeninas, según el caso, pero todas ellas con cargas filiales y de comunidad: mamá (por ejemplo, el gran lago Titikaka es la gran Mama Lago o Jach’a Mamaquta). Así también, según sea río caudaloso, riachuelo, arroyo, lluvia, granizo, garúa, etc., el agua se nomina como tía, tío, suegra, nuera, primo, hermana, etc.

Si el primer elemento de configuración de lo común son las múltiples relaciones que hacen a nuestras convivencias y de las que dependemos para regenerar nuestra vida material, social y afectiva. La segunda es la gestión corresponsable de lo común. Por ello, nos tocaba hacerle compañía al Tata, cuidarlo y mantener una relación de respeto, así también él cumpliría con su parte de cuidado a la comunidad. Es decir, se nos encargaba una tarea importante para la regeneración de la vida equilibrada de la comunidad.

Como punto de partida de la vida en las culturas indígenas está la convivencia, el campo compartido, por ello el sujeto no puede ser comprendido sino desde el estar, y se está en comunidad. Como lo aprendí en la vida diaria de las conversaciones con mis vecinos de niños, lo que es ch’ulla (no par, lo incompleto), no regenera la vida, por ello hay que completarlo, hay que hacer que la unidad básica sea el dos y no el uno (por ello en Bolivia, en las ciudades más andinas, hasta las cervezas se piden de dos en dos y se beben en comunidad). La comunidad está en el centro de la reproducción de la vida y por ello hablamos de estrategias de comunalización que gestionan justamente lo común desde modos de vida capaces de convivir con el mundo contemporáneo moderno y con las lógicas del capital, pero al mismo tiempo que visibilizan y fortalecen otros modos de convivir que incuban y germinan alternativas a lo dominante.

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En el presente artículo, de manera muy breve situaré dos condiciones, seis pasos y una conclusión con cuatro movimientos. Todo como trazo de brocha gorda, para comprender la relación entre educación – comunicación – cultura en procesos de vigorización de lo comunitario de manera que se afecten las relaciones de poder.

1.DOS CONDICIONES INICIALES

1.1.Partir de lo existente

No es posible generar una estrategia de comunalización que no parta de lo existente, de lo que habita de comunidad en nuestras vidas. Por el ello no hablamos de futuro deseado a ser alcanzado, sino de experiencias y vivencias a ser vigorizadas.

Lo existente tiene al menos tres características que quiero destacar ahora, porque me serán útiles para que se comprenda, en un artículo tan breve, los sentidos de esta estrategia de comunalización:

a)            Es un mundo abigarrado

Entendemos por abigarrado un campo cultural diverso y complejo, donde existen espacios de continuidad de las matrices y singularidades de cada cultura que compone ese espectro diverso, pero donde también hay espacios para la convivencia de las diferentes matrices culturales que se van complementado, a veces tensamente y otras amistosa y amorosamente, en complementariedad; e incluso hay espacios para el brote de lo inédito, de lo nuevo desde lo existente. Es decir, lo abigarrado hace referencia a una trama multicolor y en movimiento donde se entremezclan las diferentes singularidades culturales, pero al mismo tiempo se mantienen esas mismas singularidades vivas y en movimientos de transformación sin que por ello desaparezcan las mismas. Se trata del reconocimiento de las vidas personales y colectivas como un continuo movimiento de intercambios y convivencias, pero en los que las singularidades no desaparecen, pero tampoco se quedan quietas momificadas, sino que están en un proceso permanente de transformaciones. Por ello, la configuración de lo comunitario a partir de las matrices culturales indígenas originarias, solo puede observarse en el mundo contemporáneo de forma de vital, capaz de traer al mundo presente su memoria ancestral, y por ello también es existente en el mundo urbano, desde esa nueva contextualidad.

b)           Es un mundo de asimetrías entre diversos

Las matrices culturales singulares que conforman nuestra realidad abigarrada no se encuentran y conviven en condiciones equitativas, sino están cruzadas por relaciones de poder que escenifican trayectorias asimétricas de relaciones. Los horizontes civilizatorios portados por la modernidad occidental, con sus nociones y prácticas de desarrollo, progreso, ciencia, conocimiento, política, economía, estética, ética, etc., son las dominantes y conforman el repertorio de éxito que inundan nuestras subjetividades y sentidos de vida. Los modos de vida portados por otros horizontes como los indígenas y populares, si bien suelen ser fundamentales para la regeneración de la vida cotidiana y los lazos de comunidad, por tanto, muy presentes en la vida de las personas, incluso en ámbitos urbanos, en la estructura de validación social suelen ser colocados como secundarios y subordinados. Eso hace que mucho de lo que se porta como otros modos de vida, diferentes a los dominantes y hegemónicos, terminen en un proceso de folklorización, vaciándose en contenido y sentidos de vida.

Detrás de esa asimetría están relaciones de poder que reproducen las lógicas de dominación. Y éstas van en sentido contrario de la vivencia comunitaria, buscan constituir el individuo como sujeto de la sociedad, desmontando y erosionando las experiencias de convivencia y cuidado corresponsable de lo común. Por ello vigorizar los procesos de comunalización, tiene que ver con una estrategia ética y política para comprender la vida desde otros sentidos y horizontes, más relacionales y equilibrados no sólo entre seres humanos, sino también de éstos con sus entornos naturales, ancestrales y sagrados.

c)            Lo existente es contradictorio

Las experiencias, vivencias y sentidos de vida que portan los sujetos populares, en nuestro caso con fuerte presencia de su pertenencia cultural indígena, son contradictorias. Por un lado, están habitadas e influenciadas por los procesos de dominación, es decir que expresan pensamientos y prácticas en el horizonte y las nociones validadas desde la modernidad occidental, el capitalismo contemporáneo y la configuración cultural señorial colonial y patriarcal que fue conformando nuestro día a día desde las élites dominantes de nuestros países, y que contagiaron al conjunto de las capas sociales. Y al mismo tiempo, por otro lado, se mantienen, en muchos casos vigorosamente, otras prácticas y pensamientos que hacen a otros modos de vida que reorganizan un nos-otros/as colectivo más comunitario y con otros sentidos de vida, provenientes justamente de unas prácticas propias cargadas de ancestralidades indígenas (en otros casos también africanas), con un profundo arraigo popular.

ÁLVARO , EL NIÑO QUE CAUTIVÓ CON EL «¡JALLALLA LAS MUJERES DE POLLERA!»

Por:Quya Reyna (Reyna Suñagua) para Rutinas de Camaleón

"Me he recordado de mi abuelita, era de pollera, por eso he gritado eso"

Álvaro fue a comer con su papá un caldo de res por la zona de Ballivián, aunque no le gustara, ya no había más que comer por ahí y tenía mucha hambre. El padre empezó a grabarle, porque el niño tuvo miedo al percibir que, mientras comían, se acercaba una marcha. ¡Cómo te vas a asustar! ¡Te voy a filmar!, le decía su padre, tomando su celular y enfocándolo a él. Sorprendido quedó al notar que al pasar la marcha en defensa de la wiphala, muy cerca de ellos, el niño empezaba a repetir las consignas de los y las marchistas con total calma, mientras tenía comida aún en la boca: “la wiphala se respeta, carajo…”. El padre seguía grabando y después de una pausa, su hijo levantó su pequeño puño y en un esfuerzo por ser escuchado, gritó “¡jallalla las mujeres de pollera!”… “Jallalla”, le respondieron los marchistas conmovidos, tanto, que lo aplaudieron y uno de ellos salió del grupo de personas y lo abrazó con un “¡bravo, bravo!”.

Antonia es la madre de Álvaro, nos encontramos por la feria 16 de Julio, caminando en búsqueda de un lugar donde conversar, nos acompaña su hija también. En el trayecto, me cuenta que Álvaro está en Tarija, viajó en cuanto terminaron las clases. Un refresco acompaña la charla en un pequeño café, mientras doña Antonia me sigue contando cómo es que se difundió aquel famoso video en el que Álvaro aparecía gritando el “jallalla”.

“Ese video yo le he pasado a mi hermana y mi hermana le ha pasado a su hija, y ella lo ha subido a Facebook. Yo jamás me he imaginado que iba a ser así de viral, nada… Muchas personas han comentado el video, felicitándole y él les agradece a todos”, comenta Antonia, esperando a que Álvaro conteste la video llamada que le está haciendo.

Juan Álvaro, así se llama el niño alteño. Quería ponerle Evo, pero no me gustaba.  Así que le puse el otro nombre del presidente: Juan. “Álvaro” es por el vicepresidente, por eso se llama Juan Álvaro, me aclara su mamá. Tiene 12 años y es un estudiante ejemplar en su curso, según me cuenta.

“Álvaro, la señorita quiere hablar contigo”, le dice su madre emocionada cuando contesta. Se ve tan cómodo sentado en su cama, tiene los cachetes rojos por el calor que hay en Tarija, pero se nota con mucha energía y muy dispuesto a conversar.

- Hola, Álvaro, estoy muy feliz de conocerte, te has vuelto muy popular en las redes debido a tu participación en una marcha de El Alto. Para empezar, ¿quisieras contarme un poco de ti? Lo que desees.

Me llamo Álvaro, me gusta comer, mi platillo favorito es el pique. Me gusta pasarla bien con mi familia y mis amigos, me llevo bien con mis amigos y vamos a jugar muchas veces fútbol, todo lo normal…

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SABER CRIAR LA VIDA Y SABER CURARLA

Por: Eliana Quiñones - Comunidad de Mujeres Libertarias Imillas

Para la cosmovisión andina el mundo es una totalidad viva, personas, animales, plantas, cerros, montañas, etc. tienen alma y son hermanos y hermanas que se interrelacionan entre sí con respeto y cariño para criarse. No se comprende las partes separadas del todo, cualquier evento se entiende inmerso dentro de los demás y donde cada elemento de la naturaleza refleja el todo.

Para los andinos la armonía en el mundo se cría, “en la permanente relación de equilibrio entre el runa, la naturaleza y las deidades”(1), desde muy pequeños los andinos aprenden a criar la vida y a dejarse criar por esta, se cría la papa, la haba, a los animales, a los niños, todos se alimentan unos con otros y también se alimenta a las montañas a los apus y achachilas a través de los rituales, la cultura andina es una cultura de la crianza, en la que todos facilitan la vida del otro.

De la misma manera para la cosmovisión andina la salud es un estado global comprende lo físico y psicológico y su relación con el entorno social y natural, es una analogía entre el cuerpo y la tierra, los animales, la comunidad y el respeto de las costumbres.

La enfermedad no es un hecho aislado e individual tiene que ver con alguna alteración en las relaciones con la naturaleza y uno mismo. El origen de la enfermedad no se busca únicamente en el organismo del paciente, sino también en el conjunto de sus relaciones con el trabajo, la familia y las actividades cotidianas. La buena salud está en el equilibrio entre el hombre y su entorno.

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Medicina tradicional andina

Para los kallawayas el hombre se compone de tres Montaña, el equilibrio vital y armónico está en el elementos vitales: el athum ajayo (el alma, que es el respeto y en la crianza de la tierra. Criar es proteger, espíritu o el soplo de la pachamama, que transmite al ser acaparar, cuidar, dar de lactar, ayudar, sintonizarce, las facultades del pensamiento, de la sensibilidad, del acompañar, encariñar, mimar, aconsejar, etc a otra movimiento); el Juchchui ajayo que es el cuerpo astral o persona de modo que la vida de esta se regenere anímico; y el cuerpo material donde se hallan encarnados saludablemente, en la medida que dejamos de ser ambos ajayos. Estas sobrevienen a la muerte para luego transformarse en machulas o achachilas y seguir en la circularidad de la vida, pero no solo los humanos tienen alma si no los animales, las plantas, el agua, los cerros etc, y como estos viven en un mismo mundo conversan entre ellos, se comunican y se relacionan entre sí, si existe una alteración violenta o irrespetuosa entre estos elementos de la misma manera se altera también la vida de cualquiera de ellos.

La salud viene a constituir el fruto de la armonización de toda la comunidad, no puede haber buena salud si algunos de los componentes de la colectividad se encuentra mal, es por eso que se está en una permanente conversación con la pacha para aprender a escucharla.

Tantachawi

PROYECTO TANTACHAWI: LA MÚSICA DE NUESTRAS COMUNIDADES

Por: Wayna Tambo-Red de la Diversidad

El Proyecto Tantachawi fue fundado en la Ciudad de La Paz un 22 de septiembre de 2018 por: Yutaka Aida, Waldo Cachi, Roque N. Mamani, Cristobal Machaca, Boris Bernal, Magda Mamani, Gheraldine Michel, Sonia Mamani, María del Carmen Rojas Mendoza F., Ariel Gutiérrez, Robert Michel, Linda Linares, Nicol. S. Mamani.

La agrupación tiene objetivo principal de:

-       Revalorizar y dinamizar la cultura andina bajo el principio de la complementariedad.

Dentro sus objetivos específicos “Proyecto Tantachawi” proyecta:

-       Desarrollar investigaciones comunitarias de los conocimientos y saberes ancestrales de la cultura anadina en base a la interacción social.

-       Interpretar ritmos y melodías de la pluralidad y diversidad de géneros y estilos musicales de la cultura andina.

-       Preservar, difundir y respetar los elementos complementarios a las interpretaciones musicales tales como: instrumentos, vestimenta, danza y ritualidad.

-       Transmitir y difundir, en trabajo conjunto y coordinación con medios de comunicación masivos, instituciones educativas, organizaciones nacionales e internacionales, la labor desarrollada y los productos generados en los diversos soportes audiovisuales, escritos y digitales.

LAS ACCIONES EFECTIVAS QUE INCOMODAN

Por: Elena Peña y Lillo

Movilizaciones en Tarija

La potencia de la performance se hizo sentir en la necesidad de hablar de ello, incluso con lengua afilada, incluso para preguntar por qué diablos las feminazis (?) se estaban apropiando de las calles de “nuestra tranquila ciudad donde esas cosas no hay”. Por ende, el objetivo se cumplió con creces. Digamos que el “la culpa no fue mía, ni donde estaba, ni cómo vestía: El violador eras tú” es el catalizador urgente de muchas historias que tenemos atoradas en algún lugar de la garganta.

Hace unas dos semanas, Las Tesis, un colectivo feminista chileno, convocó en las calles de Santiago la realización del performance “Un violador en tu camino”. El marco de la misma se desenvuelve en una búsqueda por un lenguaje que pudiera transmitir de manera efectiva y sintética la problemática de la violencia contra la mujer en uno los actos más comunes y generalizados: la violación y la impunidad.

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Movilizacion en Cochabamba

Es difícil no considerar esta protesta callejera fuera del contexto de violencia que atraviesa Chile y que fácilmente halla eco en el sentir de los países latinoamericanos como Ecuador, Bolivia y Haití. Según sus creadoras, “Un violador en tu camino” forma parte de un performance mucho más amplio que debió ser pospuesto dado la convulsión social del país donde “muchas mujeres detenidas en las protestas dejan ver cómo los carabineros y el Estado usan la violencia sexual para sembrar miedo y que las mujeres no se expresen y ejerzan su derecho a protestar”. Así pues, el performance se realiza en un contexto urgente de visibilizar una violencia que acecha en el cotidiano. En Chile, cuando participas de una protesta existe la posibilidad de que te torturen, te desnuden o te violen. Según un informe de Human Rights Watch de las 442 querellas recibidas en los primeros 30 días de protestas en Chile, 71 corresponden a abusos sexuales. Pero sería un error considerar que la violencia y los abusos se dan sólo de la actual coyuntura. La actual escalada de violencia (representada esencialmente por las fuerzas represivas del Estado, aunque no se reduce solo a ellas) no es más que la exacerbación del sistema patriarcal latente dada la conformación de las estructuras elementales de la violencia dentro del Estado como institución inherentemente patriarcal: “La violación juega un papel necesario en la reproducción simbólica del poder y un acto necesario en los ciclos regulares de restauración de ese poder” (Segato).

Por ello mismo, una de las frases más fuertes que se entonan en el himno feminista que se expande como pólvora a lo largo y ancho del mundo, en diversos idiomas y en diferentes adaptaciones es: “El estado opresor es un macho violador”. Tal estrofa no responde, como simplifican algunxs, a un impulso de feminazis deslenguadas y odiadoras (?), sino a una investigación profunda de aquello que sustenta las violaciones en los países latinoamericanos –y, por qué no, en el mundo– y no sólo quedan impunes dentro del sistema judicial, sino que hasta se justifican. El gran logro de la intervención “un violador en tu camino” es llevar las tesis de teóricas feministas a la calle en puestas en escena interpeladoras que no han dejado indiferente ni a viandantes ni a internautas de las redes sociales. La intervención ha sido replicada y reeditada en las más variadas geografías desde Italia hasta Turquía, pasando por México hasta la India. Se la coreó en mapudungo y francés, en italiano y quechua. La hemos visto en nuestras ciudades, primero en La Paz, Tarija, Sucre, Cochabamba y Santa Cruz. He escuchado tararear algunas estrofas en la universidad, así, sin querer, como rola pegajosa. La he visto reeditada en un meme provida, la he leído criticada en comentarios desubicados y, peor todavía, a cuál más misóginos.

La otra semana se verificó quizás por primera vez en estos lares un performance de estas características y frente al Palacio de Justicia un grupo de mujeres y disidentes hicieron escuchar sus voces. Pocos días antes y en esas mismas dependencias Marcelo Ostria recibió una condena de 8 años de privación de libertad por el delito de “agresión seguida de muerte” perpetrado contra Ivana Arroyo. También días antes, el acusado del feminicidio de Dayana Alemán fue absuelto; en ambos casos existen sendas denuncias de parcialización de la justicia e irregularidades. Entonces llama la atención que se considere que las activistas que hacían escuchar sus voces y bailaban gritando y reclamando contra la impunidad para el asesino, solo estuvieran haciendo un show y copiando algo que estaba de moda y que ni siquiera entendían. El año pasado en Tarija se declaró alerta departamental dado el número de feminicidios; en julio de este año, nuevamente, se tenía el mayor índice de feminicidios a nivel nacional junto a Oruro. Por ello solicitamos una vez más acciones urgentes para que no nos maten. Como dato complementario, la fiscalía informó que, a nivel nacional, cada día se reciben 12 denuncias de abuso sexual, 8 de las cuales corresponden a violación. En promedio, cada día.

LOS HAN MATADO!!!

Por: Luly Duran Es un muerto, son dos, son tres, son seis dicen. No… es el Antonio, es el Rudy, es el Pedro, es el Joel, es el Clemente, es el Juan, es el Deyvid… Ellos que ya no estan, que ya no siempre van estar, que ya no siempre van estar, para comerse su...