Contaminación de la Bahía de Cohana, Lago Titicaca (Bolivia): Desafíos y oportunidades para promover su recuperación
Pollution at Cohana Bay, Lake Titicaca (Bolivia): challenges and opportunities to promote its recovery
Carlos I. Molina 1, Xavier Lazzaro 1,2, Stéphane Guédron3,4 & Dario Achá1*
1 Unidad de Calidad Ambiental (UCA), Instituto de Ecología, Universidad Mayor de San Andrés, Campus Universitario de Cota Cota, Casilla Central #10071, La Paz, Bolivia
2 Biologie des Organismes et Ecosystèmes Aquatiques (BOREA), Institut de Recherche pour le Développement (IRD) - UMR 7208, Paris, Francia
3Université Grenoble Alpes et Savoie Mont Blanc, CNRS, IRD, IFSTTAR, ISTerre, 38000 Grenoble, Francia
4 Laboratorio de Hidroquímica - Instituto de Investigaciones Químicas - Universidad Mayor de San Andrés, Campus Universitario de Cota-Cota, Casilla #3161, La Paz, Bolivia
*Autor de correspondencia: darioacha@yahoo.ca
Antecedentes
El Lago Titicaca tiene una gran extensión (ca. 8.562 km2) y profundidad máxima de 248 m (Dejoux & Iltis 1992). Recibe elevada radiación solar, ya que está ubicado a elevada altitud (~3.800 m), y sus aguas son ligeramente salinas (~1.500 µS cm-1). Muestra una biodiversidad particular, con un alto grado de endemismo como los peces del género Orestias, aves acuáticas como el zambullidor (Rollandia microptera) y la rana gigante (Telmatobius culeus) (MMAyA 2009) y también algunos invertebrados, en especial los anfípodos del género Hyalella (González & Watling 2003). Proporciona servicios ecosistémicos como principal fuente de agua y de recursos hidrobiológicos para los habitantes de las islas y de sus alrededores (peces como fuentes de proteínas y la planta acuática totora (Schoenoplectus californicus) para la elaboración de artesanías y alimento). También es importante en la modulación del clima (mayor precipitación anual, temperaturas más templadas, riesgos medios de sequía y heladas (Quiroga et al. 2008) y en la fertilidad de los suelos circundantes, que de hecho constituyen algunos de los más fértiles de todo el Altiplano boliviano, a pesar de la altura (Nordgren 2011).
Geográficamente, el Lago Titicaca se divide en dos partes: el Lago Menor, llamado Huinaymarca (SE) y el Grande, llamado Lago Chucuito (NW). El 67% del volumen total del lago depende de los aportes de varios afluentes (Molina-Carpio et al. 2014). Estos afluentes controlan el régimen hidrológico de la región y al mismo tiempo contribuyen con la carga de nutrientes que son acarreados desde la región montañosa y a su paso también pueden ser contaminados. Este es el caso particular de la cuenca del Río Katari, cuyas aguas nacen en el nevado del Huayna Potosí y luego atraviesan la mancha urbana de El Alto, hasta llegar a la Bahía de Cohana en la región del Lago Menor.